Una rápida identificación de la sensibilidad antimicrobiana de la bacteria que causa sepsis puede reducir la mortalidad

Publicado 29/05/2018 13:26:57CET

MADRID, 29 May. (EUROPA PRESS) -

Una rápida identificación y determinación de la sensibilidad antimicrobiana de la bacteria que causa la sepsis ayuda en la implementación de una terapia antimicrobiana adecuada y, por lo tanto, en la reducción de la mortalidad, según ha informado el doctor del servicio de Microbiología Clínica del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, Emilio Bouza.

El experto se ha pronunciado así en el simposio 'El impacto de la Microbiología en el manejo rápido de la sepsis: la revolución necesaria', organizado por bioMérieux en el marco del Congreso de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC).

"En los últimos años, la espectrometría de masas MALDI-ToF para la identificación de bacterias u hongos a partir de hemocultivos positivos ha tenido un claro impacto clínico. Si a ello se le añade la detección rápida de la presencia de mecanismos de resistencia en la bacteria aislada, se genera una información extremadamente válida para el clínico", ha añadido Vila.

Por su parte, el jefe de servicio de medicina intensiva del Hospital Doctor Peset de Valencia, Rafael Zaragoza, ha informado de que el diagnóstico de la sepsis es tiempo-dependiente y ha asegurado que con la implementación de técnicas como la microbiología se puede mejorar la supervivencia de aquellos pacientes que padecen patologías que requieren un diagnóstico y tratamiento precoces.

De hecho, según se ha puesto de manifiesto, la investigación y el desarrollo han permitido que empresas como bioMérieux ofrezcan soluciones de diagnóstico microbiológico que identifican los microorganismos causantes de la sepsis en apenas una hora.

Gracias a esta rápida detección se pueden salvar miles de vidas ya que, por cada hora que pasa sin administrar un tratamiento antibiótico eficaz tras la aparición de un shock séptico, la tasa de supervivencia del paciente baja un 7,6 por ciento. Una detección temprana permitiría la optimización de los tratamientos y la mejora de la salud de los pacientes.