¿Se puede sufrir un ataque al corazón durante el sexo?

Imagen de una pareja
PEXELS
Actualizado 19/08/2018 11:39:22 CET

   MADRID, 19 Ago. (EDIZIONES) -

    La actividad sexual representa un elemento importante en la vida de las personas, jóvenes o mayores, incluso ancianas, sanas o enfermas. ¿Se puede practicar una actividad sexual sin problemas, a pesar de la edad o de la condición física?

   El caso es que justo después de tener relaciones sexuales se da el riesgo cardiovascular más importante, ya que éste se multiplica entre 2 y 4 veces. Por otro lado, el acto sexual representa una actividad física de intensidad moderada.

   "Unos 25 minutos de sexo queman 100 calorías en el hombre, y 70 en la mujer. La frecuencia cardíaca alcanza los 130 latidos por minuto durante los 10 o 15 segundos del orgasmo. Hombres y mujeres tienen las mismas respuestas cardiovasculares", según afirma el cardiólogo francés del Hospital Ambroise-Paré de Boulogne Fabien Guez, con motivo de la publicación de 'Cómo no tener un ataque al corazón' (Urano).

   No obstante, advierte de que estos datos son extremadamente variables en función de numerosos aspectos como la edad, la condición física o la postura (acostado, de pie, encima, o debajo, por ejemplo). "En general equivaldría a hacer ejercicio moderado durante 25 minutos, entre marcha rápida (4,8 kilómetros por hora) y correr (8 kilómetros por hora)", señala.

   Es más, sostiene que cuando se efectúa el acto sexual en condiciones anormales, con una pareja mucho más joven, en un lugar atípico, después de una comida pesada, con mucho alcohol, con consumo de tabaco, bajo el efecto de sustancias ilegales, o con sensación de culpa, por ejemplo, en el caso de una persona mayor tendrá más consecuencias cardiovasculares.

   "El estrés incrementa el gasto de energía y, por lo tanto, el riesgo. Eso sí, en la inmensa mayoría de los casos las relaciones sexuales no conducen a un accidente cardiovascular, infarto de miocardio incluido. Además, ningún medicamento cardiovascular contraindica el acto sexual, salvo la nitroglicerina, que se toma en casos de angina de pecho y no se debe emplear ante una próxima relación sexual", señala el cardiólogo francés.

   Sin embargo, avisa de que aunque el riesgo durante la relación sexual es mínimo, éste "no es nulo", porque con todo se multiplica, por las dos posibilidades de tener un accidente cardiovascular en las dos horas siguientes a la relación, y por 4,4 en el caso de los pacientes sedentarios.

   Por otra parte, el doctor Guez recuerda que a partir de los 54 años, según 'el estudio Monica', los lunes por la mañana se da un pico de ataques cardíacos. En cambio, en el caso de los hombres de 25 a 44 años, el máximo de infartos de miocardio se produce los sábados y los domingos, un hecho inexplicable, pero que ha llevado a los investigadores a sospechar de la actividad física.

LA ABSTINENCIA FEMENINA

   Además, resalta que otro estudio reciente realizado en Canadá demostró que los hombres sexagenarios que tienen relaciones sexuales frecuentes presentan un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

   "Una razón de ese incremento provendría de las importantes dificultades emocionales y mentales que afrontarían los hombres mayores para alcanzar el orgasmo. Estas dificultades les provocarían un mayor agotamiento y aumentarían su estrés", añade, si bien destaca que esta tendencia se invierte en las mujeres, ya que "la abstinencia aumenta su riesgo cardiovascular".

   En conclusión, el cardiólogo del Hospital Ambroise-Paré de Boulogne (Francia) subraya que "no hay apenas contraindicaciones para disfrutar del sexo cuando se padece una enfermedad cardiovascular", siempre que esté bien diagnosticada y controlada con un tratamiento médico adecuado y se sigan unos hábitos de vida saludables.

   "Cualquier enfermo cardíaco que pueda subir dos o tres pisos sin presentar síntomas como dolor torácico, ahogo anormal, palpitaciones o mareos, por ejemplo, puede hacer el amor tranquilamente. En caso contrario, se aconseja consultar con el cardiólogo para evaluar la situación, revisar el tratamiento y permitir que se vuelva a funcionar como si se tuvieran 40 años", apostilla.