Los probióticos podrían proteger a las embarazadas de la preeclampsia

EMBARAZO
PIXABAY
Publicado 26/01/2018 7:18:35CET

    MADRID, 26 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Los probióticos tomados durante el embarazo podrían ayudar a reducir los riesgos de preeclampsia y nacimiento prematuro, según sugiere una investigación observacional en la revista digital 'BMJ Open'. Pero el tiempo puede ser crucial, indican los hallazgos de este trabajo, realizado por expertos del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Sahlgrenska, de Gothenburgo, Suecia.

   La preeclampsia, una afección en la que el cuerpo de la madre genera una respuesta inflamatoria exagerada, afecta hasta el 8 por ciento de todos los embarazos y puede provocar complicaciones graves tanto para la madre como para el bebé. El nacimiento prematuro (antes de las 37 semanas) es la principal causa de enfermedad y discapacidad entre los niños nacidos, que afecta a casi uno de cada 10 nacimientos en Estados Unidos.

Un creciente cuerpo de evidencia sugiere que la dieta de la madre influye en el resultado del embarazo. Y una investigación previa planteó que los probióticos, bacterias vivas y levaduras que se cree que promueven la buena salud, podrían reducir ciertas complicaciones del embarazo.

   Para saber si el momento de la ingesta podría ser influyente, los investigadores utilizaron datos de más de 70.000 embarazos del Estudio de cohortes materno e infantil de Noruega (MoBa). Como parte del análisis MoBa, las futuras mamás proporcionaron información sobre su dieta, estilo de vida, historial médico y otros factores de fondo relevantes a las 15, 22 y 30 semanas de embarazo.

   A las 15 y 30 semanas, las preguntas incluyeron información adicional sobre la ingesta de diferentes productos lácteos que contienen bacterias probióticas antes y durante su embarazo. Casi una de cada cuatro mujeres (poco más del 23 por ciento, 6.502) dijo haber consumido productos lácteos probióticos antes de su embarazo; más de un tercio (más del 37 por ciento; 11.221) lo había hecho durante el embarazo temprano; y una proporción similar (algo más del 32 por ciento, 12.784) lo hizo hasta tarde.

EL MOMENTO DE LA INGESTA DE ANTIBIÓTICOS, RELEVANTE

   La ingesta de productos lácteos probióticos fue más común entre las mujeres mayores, más ricas y con más estudios, que estaban embarazadas por primera vez. Entre las 37.050 mujeres incluidas en el análisis de preeclampsia, se diagnosticó la enfermedad en una de cada 20 (5 por ciento; 1.851). En 550 de estos casos, fue grave. La ingesta de probióticos se vinculó con un 20 por ciento menos de riesgo de la enfermedad, pero solo durante la última etapa del embarazo.

   Y cuando las diferencias entre la severidad de la preeclampsia se analizaron por separado, esta asociación fue significativa solo para aquellas cuya patología era grave. Entre las 34.458 mujeres incluidas en el análisis del nacimiento prematuro, 2.858 bebés nacieron antes, de los cuales 1.795 fueron partos prematuros espontáneos y 1.065 fueron iatrogénicos, es decir, causados por las consecuencias del tratamiento médico.

   Surgió una asociación significativa entre la ingesta de probióticos durante el inicio del embarazo y un 11 por ciento menos de riesgo de nacimiento prematuro, que aumentó al 27 por ciento en el parto prematuro al final del embarazo. La cantidad de probióticos consumidos no pareció marcar ninguna diferencia, según los hallazgos.

   No obstante, se trata de un estudio observacional, por lo que no se pueden extraer conclusiones firmes sobre causa y efecto, ni los investigadores pudieron explicar la viabilidad de la cepa o la vida útil, que pueden haber influido en los hallazgos. Por ello, los autores señalan que se requiere más investigación "Si futuros estudios aleatorizados controlados respaldan un efecto protector del consumo de probióticos sobre el riesgo reducido de preeclampsia y parto prematuro, recomendarlo sería una medida prometedora de salud pública para prevenir estos resultados adversos del embarazo", concluyen.