Crece en los de bajos ingresos

Los países ricos reducen gradualmente su carga de enfermedad cardiaca

Actualizado 04/04/2014 17:44:55 CET
NUEVA YORK
Foto: NYC

MADRID, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -

   La carga de la enfermedad cardiovascular (ECV) está cayendo en los países ricos tanto en términos brutos como en términos estandarizados por edad, mientras que los países de bajos y medios ingresos (LMIC, por sus siglas en inglés) están sufriendo aumentos en su carga de ECV porque sus poblaciones continúan adaptándose a los cambios demográficos y de comportamiento, como el incremento de la esperanza de vida, la mala alimentación, el consumo de tabaco continuado y, en algunos casos, aumentado, y un estilo de vida más sedentario.

   Así lo revela el nuevo 'Atlas Global de la Enfermedad Cardiovascular' (ECV, por sus siglas en inglés), publicado por la Federación Mundial del Corazón en su revista 'Heart Global' y desarrollado por un equipo que incluye al profesor adjunto Andrew Moran, de la Universidad de Columbia, en Nueva York; el profesor asistente Gregory Roth, del Instituto para la Medición y Evaluación de Salud de la Universidad de Washington, en Seattle; el profesor Jagat Narula, del Centro Médico Monte Sinaí, en Nueva York y el doctor George Mensah, del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de los Institutos nacionales de Salud, en Bethesda, todos ellos centros de Estados Unidos.

   "El Altas utiliza una medida llamada años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) para evaluar la carga de las enfermedades cardiovasculares en cada región y país en el mundo y las diferencias entre 1990 y 2010 basándose en el 'Global Burden of Diseases, Risk Factors, and Injuries 2010 Study'. AVAD es una medida que combina tanto las muertes prematuras como los años vividos con discapacidad", explica Narula, editor jefe de 'Heart'.

   A nivel mundial, las enfermedades cardiovasculares que más contribuyeron a la carga mundial total de morbilidad en 2010 fueron la cardiopatía isquémica (el 5,2 por ciento de todos los AVAD perdidos) y los accidentes cerebrovasculares (el 4,1 por ciento de todos los AVAD perdidos). Los otros ECV principales incluidos en el atlas fueron la enfermedad hipertensiva del corazón, cardiomiopatías, enfermedad cardiaca reumática, fibrilación auricular, aneurisma aórtico, enfermedad vascular periférica y endocarditis.

   "Tanto para el accidente cerebrovascular como para la cardiopatía isquémica, la mortalidad estandarizada por edad ha disminuido, pero el crecimiento demográfico y el envejecimiento han aumentado tanto en número absoluto de muertes por ECV como sobrevivientes que sufren los efectos tardíos de las dos enfermedades cardiovasculares más importantes", destacan los autores.

   En 1990, había 5.211.790 muertes causadas por enfermedad isquémica del corazón, que se incrementaron un 35 por ciento, hasta las 7.029.270 muertes en 2010. Los fallecimientos por derrame cerebral (todos los tipos combinados) también aumentaron en un 26 por ciento, pasando de 4.660.450 en 1990 a 5.874.180 en 2010.

   "No es ninguna sorpresa que los factores de riesgo clásicos responsables de la carga de morbilidad global de ECV, los riesgos alimenticios, la presión arterial alta y el tabaco, son los factores principales de riesgo en todo el mundo. El consumo de tabaco se clasificó comparativamente como el factor de riesgo más bajo de ECV en Australasia, Europa Occidental y América del Norte, probablemente debido a las medidas de control del tabaco y los cambios en las actitudes sociales hacia el consumo de tabaco en las últimas décadas. Por otra parte, en algunas de las regiones más pobladas del mundo, como el este y el sudeste asiático, la prevalencia del tabaco permenece alta y fumar es el tercer factor de riesgo detrás de los riesgos alimentarios y la presión arterial alta", resumen los autores.

   El consumo de alcohol se situó como la quinta causa principal de la carga de las enfermedades cardiovasculares en Europa del Este, pero no superó el cuarto puesto en el resto de regiones. La contaminación del aire exterior ocupó el cuarto lugar como un factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares en el Este de Asia y la contaminación del aire en los hogares, por lo general por el fuego para cocinar, fue particularmente alto como causa de la carga de las enfermedades cardiovasculares en el Asia meridional y el África subsahariana.

   El alto índice de masa corporal (IMC) ocupa el tercer lugar como factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares, no sólo en las regiones de Oceanía, América del Norte, Europa y Asia Central, sino también en el norte de África y Oriente Medio Americano/Caribe. Entre los países ricos, Noruega, Irlanda, Reino Unido e Israel mostraron la mayor mejoría entre 1990 y 2010, con cada uno casi reduciendo a la mitad su carga de enfermedad cardiovascular en AVAD por cada 100.000 personas.

   Por ejemplo, Reino Unido disminuyó su carga de enfermedad cardiovascular en años de vida ajustados por discapacidad en un 43 por ciento desde 7.777 por 100.000 habitantes en 1990 a 4.376 en 2010. "Las reducciones en la carga de las enfermedades cardiovasculares per cápita en las regiones de altos ingresos son impresionantes y se han producido a pesar del envejecimiento de la población", subraya Moran.

   Entre los 33 países de altos ingresos analizados en el atlas, la mayor subida hacia los puestos con una menor carga por habitante de ECV entre 1990 y 2010 fue Irlanda (pasando del 23 al noveno), Reino Unido (del 31 al 18), Noruega (del 26 al 14) y Nueva Zelanda (del 18 al 8). En un rango inferior estaban Malta (que subió del 11 al 21) y Andorra (del 17 al 31), los dos países con mejoras relativamente más modestas en los AVAD per cápita, y Japón, que en realidad vio un pequeño aumento, muy probablemente debido a que su población envejece más rápidamente (cayó del 3 al 15).

   Brunéi tenía la menor carga de enfermedades cardiovasculares en AVAD por 100.000 habitantes de todos los países de altos ingresos, seguido de Israel, Corea del Sur y Chile. Grecia registró la carga más alta per cápita, seguida de Alemania, Andorra y Finlandia, mientras Estados Unidos obtuvo una buena tendencia en términos absolutos, con una reducción per cápita en un 33 por ciento entre 1990 y 2010, pero su rango entre los 33 países de ingresos altos del Atlas cambió poco (del puesto 18 en 1990 al 19 en 2010).

   A muchos países de la antigua Unión Soviética, incluida la propia Rusia, Bielorrusia, Armenia y Kazajstán, junto con Albania y Bangladesh, no les fue tan bien, con un incremento de la carga en más de un 30 por ciento. En otros lugares, como el norte de África y Oriente Medio, la obesidad, la mala alimentación y la presión arterial alta han causado fuertes aumentos en la carga de enfermedades cardiovasculares.

   En esta zona en 2010, casi un cuarto de todos los años de vida ajustados por discapacidad en los hombres y el 11 por ciento de los de las mujeres se debieron a enfermedades cardiovasculares. Kuwait fue el peor país en esta región desde 1990 hasta 2010, con un aumento absoluto del 28 por ciento. "En las grandes poblaciones de las regiones de Asia del Sur y el Norte de África y Oriente Medio, la carga absoluta de las enfermedades cardiovasculares es elevada y con mayor frecuencia afecta a los jóvenes y los adultos en edad de trabajar", apunta Moran.

   En el África subsahariana, las enfermedades cardiovasculares atribuidas a todos los factores de riesgo aumentaron entre 1990 y 2010. Debido a la alta prevalencia de enfermedades transmisibles, trastornos maternos, neonatales y nutricionales, menos de la mitad de la carga de enfermedad en el África subsahariana en 2010 se debió a enfermedades no transmisibles, en general, y sólo alrededor del 7 por ciento fue por enfermedades cardiovasculares.

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