Nuevo enfoque para reforzar el desarrollo del cerebro de bebés muy prematuros

Bebé prematuro
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Publicado 11/05/2018 7:44:36CET

   MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -

   El volumen de carbohidratos, proteínas, lípidos y calorías consumidos por los bebés prematuros muy vulnerables contribuye significativamente al aumento del volumen cerebral y el desarrollo de la sustancia blanca; pero se necesita investigación adicional para determinar los enfoques nutricionales específicos que mejor ayudan a estos bebés a desarrollar sus cerebros, según un trabajo que se presentará durante la reunión anual de las Sociedades Académicas Pediátricas 2018, que se celebra en Toronto, Canadá.

   Durante las últimas semanas del embarazo, el cerebro del feto experimenta un crecimiento sin precedentes, aumentando dramáticamente su volumen y complejidad estructural a medida que el feto se acerca a término. Uno de cada diez bebés nacidos en Estados Unidos en 2016, nació antes de las 37 semanas de gestación, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estadounidenses.

   Dentro de este grupo, los bebés prematuros con muy bajo peso al nacer corren un riesgo significativo de insuficiencia de crecimiento y deterioro neurocognitivo. El apoyo nutricional en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN, por sus siglas en inglés) ayuda a fomentar el desarrollo óptimo del cerebro entre los bebés prematuros. Sin embargo, sus tasas de crecimiento cerebral aún están por detrás de las observadas en recién nacidos a término.

   "Pocos estudios han investigado el impacto del consumo temprano de macronutrientes y calorías sobre el desarrollo del cerebro microestructural en bebés pretérmino vulnerables", apunta la autora principal del estudio, Katherine Ottolini, de Children's Neonatal-Perinatal Medicine; en Ann Arbor, Michigan, Estados Unidos. "Las técnicas avanzadas de resonancia magnética cuantitativa pueden ayudar a llenar esa brecha de datos con el fin de dirigir mejor las intervenciones centradas en los recién nacidos que más lo necesitan", añade.

   El equipo de investigación del Sistema Nacional de Salud Infantil inscribió a 69 bebés que nacieron antes de las 32 semanas de gestación y pesaban menos de 1.500 gramos. El peso promedio al nacer de los bebés fue de 970 gramos y su edad gestacional promedio al nacer fue de 27,6 semanas.

   Los recién nacidos se sometieron a una imagen de resonancia magnética en su edad equivalente al término, 40 semanas de gestación. Se generaron mapas paramétricos para la anisotropía fraccional en regiones del cerebro y el cerebelo para los análisis de imágenes de tensor de difusión, que mide la conectividad cerebral y la integridad del tracto de materia blanca. El equipo de investigación también rastreó datos nutricionales: gramos por kilogramo de carbohidratos, proteínas, lípidos e ingesta calórica general.

   "Encontramos una asociación significativamente negativa entre la anisotropía fraccional y la ingesta acumulada de macronutrientes/calorías", explica otra autora del estudio, Catherine Limperopoulos, directora del Laboratorio de Investigación del Cerebro Infantil en Desarrollo. "Curiosamente, también hallamos una relación significativamente negativa entre la ingesta de macronutrientes/calorías y el volumen cerebral regional en la materia gris cortical y profunda, el cerebelo y el tronco encefálico", añade.

   Debido a que el apoyo nutricional contribuye a los volúmenes cerebrales y al desarrollo microestructural de la sustancia blanca en recién nacidos muy vulnerables, Limperopoulos señala que las asociaciones negativas significativas observadas en este estudio pueden reflejar el periodo de tiempo más prolongado en el que estos bebés recibieron apoyo nutricional en la UCIN.