Nuevas pistas sobre la sinestesia

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Publicado 07/03/2018 8:36:34CET

   MADRID, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Algunas personas con sinestesia pueden ver sonidos, mientras que otras pueden saborearlos o sentirlos como formas. Este tipo de diafonía sensorial tiene muchas formas y se desarrolla durante la primera infancia. Se sabe desde hace más de un siglo que este trastorno llamado sinestesia se da en familias, ofreciendo una fuerte pista de que los factores heredados son importantes.

   "La imagen cerebral de adultos con sinestesia sugiere que sus circuitos están conectados de forma un poco diferente en comparación con las personas que no hacen estas asociaciones sensoriales adicionales. Lo que aún no sabemos es cómo se desarrollan estas diferencias --afirma la doctora Amanda Tilot, genetista en el Instituto Max Planck de Psicolingüística, en Holanda--. Sospechamos que algunas de las respuestas se encuentran en la composición genética de las personas".

   Hoy, en un informe publicado en la revista 'Proceedings of the National Academic of Sciences', científicos del Instituto Max Planck de Psicolingüística y la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, informan sobre nuevas pistas genéticas que podrían ayudar a explicar la biología de la sinestesia. Los investigadores analizaron cuidadosamente el ADN de tres familias en las que varios miembros, a través de diversas generaciones diferentes, experimentan el color al escuchar los sonidos.

   El equipo aprovechó los avances en la secuenciación del genoma, lo que permitió identificar variantes genéticas en las familias con sinestesia y hacer un seguimiento de cómo se transmitieron de una generación a otra. En particular, centraron su atención en los raros cambios en el ADN que alteraron la forma en que los genes codifican las proteínas, y eso coincidía perfectamente con la herencia de la sinestesia en cada una de las tres familias.

ENRIQUECIMIENTO DE GENES IMPLICADOS EN LA CONEXIÓN DE CÉLULAS CEREBRALES

   Aunque las variantes de ADN resaltadas difieren entre las tres familias, surgió un tema común para conectarlas: un enriquecimiento de los genes implicados en la axonogénesis y la migración celular. La axonogénesis es un proceso clave que permite que las células cerebrales se conecten con sus parejas correctas.

   El director de la investigación, el profesor Simon Fisher, director del Instituto Max Planck, apunta: "Sabíamos por estudios anteriores del equipo de Cambridge que ningún gen puede explicar este rasgo intrigante, incluso las familias que experimentan la misma forma de sinestesia parecen diferir en términos de explicaciones genéticas específicas. Nuestra esperanza era que los datos de ADN podrían apuntar a procesos biológicos compartidos como candidatos de participar en la sinestesia".

   El profesor Simon Baron-Cohen, director del Centro de Investigación del Autismo de la Universidad de Cambridge, agrega: "Esta investigación revela cómo la variación genética puede modificar nuestras experiencias sensoriales, potencialmente a través de la conectividad alterada en el cerebro. La sinestesia es un claro ejemplo de neurodiversidad que deberíamos respetar y celebrar".

   Para comprender mejor estos hallazgos, el equipo está buscando nuevas familias e individuos que se unan a su estudio. Para obtener más información acerca de su investigación y realizar una breve prueba para averiguar si se experimenta una forma común de sinestesia, hay que dirigirse a http://www.mpi.nl/synaesthesia.

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