CONSECUENCIAS ADICIONALES DEL SOBREPESO

Los niños obesos con hígado graso tienen más riesgo de hipertensión

Niño obeso, obesidad
Foto: FLICKR//TONY ALTER
Actualizado 06/11/2015 16:47:00 CET

MADRID, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -

   Investigadores de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos) han constatado que los niños obesos tienen más probabilidades de sufrir otros problemas de salud relacionados como el hígado graso no alcohólico que, a su vez, hace que aumenten su riesgo sustancial de desarrollar hipertensión arterial.

   Así se desprende de los resultados de un estudio publicado en la revista 'PLoS One' que pone de manifiesto la necesidad de combatir la epidemia de obesidad infantil. De hecho, los investigadores sugieren que el control y seguimiento de la presión arterial forme parte de las revisiones periódicas de estos menores.

   "Sobre todo porque esta población tiene más riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares", ha reconocido Jeffrey Schwimmer, del Departamento de Pediatría de la UCSD y uno de los  Universidad de California en San Diego Escuela de Medicina e investigador principal del estudio.

   La hipertensión es la principal causa de muerte y discapacidad evitable en adultos, pero "gran parte del origen se produce en la infancia", según este experto, mientras que la acumulación de grasa en las células del hígado es la principal causa de enfermedad hepática, afectando a casi el 10 por ciento de los niños.

   Aunque los niños con enfermedad hepática crónica con frecuencia no presentan síntomas, los que tienen el hígado graso pueden presentar fatiga o dolor abdominal, síntomas que permiten identificar un problema que luego debe confirmarse mediante un análisis de sangre y una posterior biopsia.

   En su trabajo incluyeron datos de 484 niños con hígado graso no alcohólico de 2 a 17 años, en los que se midió su presión arterial al inicio del estudio y a las 48 semanas.

   Casi el 36 por ciento de estos menores tenía ya la presión arterial alta al inicio del estudio, y un 21 por ciento seguía con niveles elevados casi un año después, el doble que en los niños con un peso normal.

   Además, los investigadores también encontraron que, en comparación con los varones, las niñas con hígado graso fueron significativamente más propensas a tener presión arterial alta persistente.

   En la actualidad, no hay tratamientos aprobados y eficaces para niños con hígado graso pero, en cambio, si hay tratamientos para la presión arterial alta, recuerdan los expertos, que creen que hay razones para pensar que controlándola podrían conseguirse efectos positivos para el hígado graso y, con ello, "para reducir su riesgo de enfermedad cardiovascular prematura", ha apuntado Schwimmer.

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