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El neurofeedback alivia la neuropatía tras la quimioterapia

cerebro, recurso, neuronas
JENS LANGNER
Publicado 08/03/2017 7:24:47CET

MADRID, 8 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Un tipo de entrenamiento funcional del cerebro conocido como 'neurofeedback' se muestra prometedor en la reducción de los síntomas de daño neurológico inducido por la quimioterapia, o neuropatía, en los sobrevivientes de cáncer, según un estudio realizado por investigadores del Centro de Cáncer MD Anderson en la Universidad de Texas, Estados Unidos. El estudio piloto, publicado en la revista 'Cancer', es el más grande, hasta la fecha que determina los beneficios del 'neurofeedback' en supervivientes de cáncer.

   La neuropatía periférica inducida por quimioterapia crónica (CIPN, por sus siglas en inglés) es causada por daño a los nervios que controlan la sensación y el movimiento en los brazos y las piernas. Se estima que el CIPN afecta a entre el 71 y el 96 por ciento de los pacientes un mes después del tratamiento de quimioterapia, con síntomas como dolor, ardor, hormigueo y pérdida del sentimiento, explica Sarah Prinsloo, profesora adjunta de Cuidados Paliativos, Rehabilitación y Medicina Integrativa.

   "Actualmente sólo hay un medicamento aprobado para tratar el CIPN y tiene dolores musculares y náuseas asociados", señala Prinsloo, investigadora principal del estudio. "Neurofeedback' no presenta efectos secundarios negativos conocidos, se puede utilizar en combinaciones con otros tratamientos y es razonablemente rentable", destaca.

   En la investigación anterior, Prinsloo identificó la ubicación de la actividad cerebral que contribuye a los aspectos físicos y emocionales del dolor crónico. Al dirigirse a las áreas del cerebro que están activas durante los episodios de dolor, 'neurofeedback' enseña a los participantes a entender las señales de dolor de manera diferente.

   Los investigadores desarrollaron protocolos de entrenamiento que permiten a los pacientes volver a capacitar su propia actividad cerebral a través de 'neurofeedback' de electroencefalograma (EEG). La interfaz de EEG rastrea y registra los patrones de ondas cerebrales uniendo pequeños discos metálicos con alambres finos al cuero cabelludo. Las señales de ondas cerebrales se envían a un ordenador y se muestran a los participantes, quienes reciben recompensas visuales y auditivas cuando realizan ajustes específicos a los patrones de ondas cerebrales.

   El estudio aleatorizado y controlado incluyó a 71 pacientes de MD Anderson con todos los tipos de cáncer; a los que se aplicó por lo menos tres meses de tratamiento post-quimioterapia y registraron más de tres puntos en la escala de clasificación de neuropatía del Instituto Nacional del Cáncer. Se empleó la evaluación de 'Brief Pain Inventory' (BPI) para medir la gravedad del dolor y el impacto en el funcionamiento diario.

   Los pacientes en el grupo de neurofeedback asistieron a 20 sesiones en las que jugaron un juego de ordenador que los entrenó para modificar la actividad de las ondas cerebrales en el área objetivo. Con el tiempo, los participantes aprendieron a manipular la actividad cerebral sin una recompensa inmediata del juego. Al grupo de control se le ofreció la intervención de neurofeedback al final del estudio.

PUNTUACIONES MÁS BAJAS EN UNA ESCALA DE MEDICIÓN DEL DOLOR

   Después de completar el tratamiento, se repitieron las mediciones de EEG y las evaluaciones del dolor en los participantes para determinar cambios en la percepción del dolor, síntomas relacionados con el cáncer, calidad de vida y actividad de ondas cerebrales en áreas específicas.

   Al comienzo del estudio, no hubo diferencias significativas en los síntomas de neuropatía entre los grupos. Al término del estudio, los pacientes en el grupo de 'neurofeedback' tenían puntuaciones significativamente reducidas de BPI para el peor dolor, interferencia de actividad, entumecimiento, hormigueo y desagrado, en comparación con los participantes de control.

   Los pacientes con CIPN también exhibieron firmas EEG específicas y predecibles en las regiones cerebrales específicas que cambiaron con 'neurofeedback'. "Observamos reducciones clínicas y estadísticamente significativas en neuropatía periférica siguiendo técnicas de neurofeedback --resume Prinsloo--. Esta investigación sugiere que 'neurofeedback' puede ser un enfoque valioso para reducir los síntomas de neuropatía y su impacto en las actividades diarias".

   Una limitación del estudio fue la falta de un grupo placebo. Los investigadores estudiaron áreas del cerebro que están activas durante el alivio del dolor con placebo y determinaron que, aunque el efecto placebo podría ser un factor, no fue el único factor que llevó a la mejora de los síntomas, dice Prinsloo.

   Además, la mayoría de los participantes del estudio eran mujeres y sobrevivientes de cáncer de mama, por lo que hace falta otras investigaciones que incluyan una base de participantes más amplia para determinar si los hallazgos se aplican a toda la población general.

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