La neumonía más letal en niños que malaria, sarampión y diarrea juntos

Niño con neumonía
SAVE THE CHILDREN
Publicado 27/11/2017 13:12:14CET

MADRID, 27 Nov. (EUROPA PRESS) -

Cada año mueren en el mundo casi un millón de niños por neumonía, dos cada minuto, lo que la convierte en la principal causa de muerte en menores de 5 años, con más fallecimientos que los causados por la malaria, la diarrea o el sarampión juntos.

Así se desprende del último informe de Save the Children 'Luchando por respirar', que revela que más del 80 por ciento de estas muertes son en niños menores de dos años, muchos de ellos con sistemas inmunológicos ya debilitados por sufrir desnutrición o una lactancia insuficiente, por lo que no pueden combatir la infección.

Ante esta situación, esta ONG recuerda que es una enfermedad que puede tratarse con antibióticos como la amoxicilina, que tiene un coste de 34 céntimos de euro, y puede salvar a un niño que sufre neumonía en un periodo de tres a cinco días.

Sin embargo, denuncian que este antibiótico no está disponible en muchos centros de salud de los países más afectados por esta enfermedad, como Tanzania o República Democrática del Congo.

Asimismo, reclaman vacunas más baratas para prevenir la neumonía y más inversión en inmunización, ya que consideran que hay que inmunizar a más de 166 millones de niños menores de 2 años para prevenir la enfermedad.

"El precio de estas vacunas en los países pobres puede llegar a los 7,8 euros, es demasiado alto. Las compañías farmacéuticas, los gobiernos, los donantes de ayuda y las agencias de Naciones Unidas deben unirse para hacer que los precios de las vacunas sean más asequibles para poder salvar más vidas", ha destacado Kofi Annan, exsecretario general de las Naciones Unidas y autor del prólogo de este informe.

Junto a ello, el informe también anima a los gobiernos regionales a adoptar planes de acción que brinden acceso universal a centros de salud con trabajadores sanitarios capacitados en diagnosticar la neumonía de manera temprana y precisa; y establecer alianzas público-privadas para ampliar las provisiones de oxígeno necesarias para ayudar a los niños que luchan por respirar.