La microglía protege las células sensoriales necesarias para la visión después del desprendimiento de retina

Microglía retiniana
DONG-HO PARK, MD, CONNOR LAB
Publicado 19/06/2018 7:31:38CET

   MADRID, 19 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Un equipo de investigación del Instituto del Ojo y el Oído de Massachusetts, en Estados Unidos, ha demostrado que la microglía, las células inmunes primarias del cerebro y la retina, desempeña un papel protector en respuesta al desprendimiento de retina. El desprendimiento de retina y la posterior degeneración de la retina pueden conducir a una disminución visual progresiva debido a la muerte de las células fotorreceptoras, la principal célula sensible a la luz en el ojo.

   En un informe publicado este lunes en la edición digital de la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS), los investigadores describen, por primera vez, el papel beneficioso de las células microgliales en el ojo después del desprendimiento de retina, migrando al sitio de la lesión para proteger los fotorreceptores y regular la inflamación local.

   "Nuestros resultados proporcionan evidencia clara de que la microglía protege los fotorreceptores de la muerte celular en el desprendimiento de retina agudo", dice el autor principal Kip Connor, investigador de la visión en el Instituto del Ojo y el Oído y profesor asistente de Oftalmología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard. "Descubrimos que las células microgliales migran rápidamente a la retina lesionada, donde formaron conexiones cercanas con las células inmunes infiltrantes y eliminan los fotorreceptores lesionados. Estos hallazgos proporcionan la primera idea de cómo responden las microglías y funcionan durante el desprendimiento de retina", añade.

   Los desprendimientos de retina, que afectan a unos 200.000 estadounidenses por año, se consideran emergencias médicas que amenazan la vista. Cuando la retina se separa de su posición normal, separa los vasos sanguíneos que suministran oxígeno al ojo y los fotorreceptores, las principales células sensibles a la luz de la retina, comienzan a desaparecer. Los desprendimientos de retina pueden ocurrir espontáneamente, como resultado de un traumatismo cerrado o como un efecto secundario de una variedad de enfermedades oculares, que incluyen retinopatía diabética, tumores oculares y degeneración macular relacionada con la edad.

   El estándar actual de cuidado para el desprendimiento de retina es la reinserción quirúrgica, con pacientes en Estados Unidos y Europa típicamente tratados dentro de una semana desde la afección. Las técnicas quirúrgicas actuales son altamente efectivas para volver a unir físicamente la retina y, si la cirugía se realiza a tiempo, los resultados quirúrgicos en general son positivos. Sin embargo, en algunos casos, los pacientes experimentan una pérdida de visión permanente acompañada de cambios en la visión del color.

PATRÓN UNIFORME DE MIGRACIÓN CELULAR HACIA EL ÁREA AFECTADA

   Investigadores de todo el mundo, en todos los campos de la medicina, han comenzado recientemente a arrojar luz sobre la función de las células microgliales en diversas afecciones. En la enfermedad de Alzheimer, el Parkinson y otras patologías neurodegenerativas del cerebro, se cree que son dañinas. En el contexto oftalmológico, se sabe que las células microgliales se activan en el desprendimiento de retina; sin embargo, antes se desconocía si estas células eran nocivas o protectoras contra la muerte celular de los fotorreceptores.

   En el informe sobre su trabajo, los investigadores describen los cambios morfológicos en la microglía en respuesta al desprendimiento de retina en un modelo preclínico. En respuesta al desprendimiento de retina, la microglía respondió rápidamente en un patrón de migración uniforme, hacia el área afectada. Cuando los científicos agotaron la microglía en el modelo, vieron que más células fotorreceptoras desaparecían. Los autores tienen la esperanza de que estos hallazgos sugieran una nueva vía terapéutica para preservar los fotorreceptores tras el desprendimiento de retina.

   "Clínicamente, en el contexto del desprendimiento de retina, creemos que la promoción de estas células sería de beneficio terapéutico significativo, quizás desde el principio, cuando pueden mantener la inflamación bajo control --apunta el autor principal del estudio, Yoko Okuniki, investigador postdoctoral en el Instituto del Ojo y del Oído de Massachusetts, Estados Unidos--. Esto podría prevenir la pérdida inicial de células fotorreceptoras, preservar la visión durante más tiempo tras el desprendimiento de retina y proporcionar una ventana terapéutica extendida para la cirugía".