Contador

Un microbioma, clave en el desarrollo del acné

Acné
PIXABAY/KJERSTIN_MICHAELA
Actualizado 07/04/2017 11:15:42 CET

   MADRID, 7 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El equilibrio general de las bacterias en la piel de una persona, en lugar de la presencia o ausencia de una cepa bacteriana particular, parece ser un factor importante para el desarrollo del acné y la salud de la piel, según concluye una investigación que se presenta en la Conferencia Anual de la Sociedad de Microbiología europea, que se celebra hasta el jueves en Edimburgo, Reino Unido.

El acné vulgar es una afección cutánea común que afecta a entre el 80 y el 85 por ciento de las personas en algún momento de sus vidas. Aunque se trata de una enfermedad de los folículos del pelo en la piel, las causas exactas del trastorno son confusas. Se ha vinculado la bacteria 'Propionibacterium acnes' con el acné, pero como 'P. Acnes' es la especie más frecuente y abundante en el folículo en individuos sanos y con acné, su papel en el acné no se entiende bien.

   Los investigadores, dirigidos por el doctor Huiying Li, profesor asociado de Farmacología Molecular y Médica en la Escuela de Medicina David Geffen de la Universidad de California-Los Ángeles (UCLA), usaron tiras de limpieza de poros para obtener muestras de folículos de 72 individuos: 38 con acné y 34 sin él. Entonces, emplearon una técnica llamada análisis de secuenciación escopeta de ADN para identificar y comparar la composición del microbioma de la piel de los dos grupos y validar los resultados en diez individuos adicionales.

   Los investigadores fueron capaces de detectar diferencias en la composición de bacterias de la piel, señalando divergencias genéticas sutiles entre las cepas de 'P. Acnes' de los dos grupos clínicos. En el grupo sano, la comunidad bacteriana se enriqueció con genes relacionados con el metabolismo bacteriano, que se cree que son importantes para evitar que las bacterias dañinas colonicen la piel.

TERAPIAS PARA MANTENER EL EQUILIBRIO MICROBIANO, MEJOR QUE ANTIBIÓTICOS

   En cambio, el grupo de acné contenía mayores niveles de genes asociados a la virulencia, incluyendo aquellos asociados con la producción y transporte de compuestos proinflamatorios como toxinas bacterianas potencialmente dañinas para la piel. Con base en los perfiles de estos elementos genómicos, el equipo fue capaz de predecir el estado de salud de los individuos con alta precisión.

   Este estudio proporciona nuevas ideas sobre los mecanismos microbianos detrás del desarrollo del acné y sugiere que los tratamientos dirigidos para modular la microbiota de la piel y mantener un equilibrio bacteriano saludable puede ser mejores que el uso de antibióticos, que puede matar de manera no selectiva tanto bacterias de la piel dañinas como beneficiosas. Estos tratamientos podrían incluir suplementos probióticos o terapia fágica -virus para matar bacterias-- que selectivamente se dirigen a cepas bacterianas específicas.

   La doctora Emma Barnard, investigadora del Departamento de Farmacología Molecular y Médica de la Facultad de Medicina David Geffen de UCLA, encargada de presentar el trabajo en la Conferencia, apunta: "Entender la comunidad bacteriana de la piel es importante para el desarrollo de tratamientos personalizados. En lugar de matar a todas las bacterias, incluyendo las benéficas, debemos centrarnos en cambiar el equilibrio hacia una microbiota saludable dirigiéndonos a las bacterias dañinas o enriqueciendo las bacterias beneficiosas".

Puede cambiar de noticia usando las flechas del teclado (← →)
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies
FB Twitter