Las mascarillas faciales pueden no proteger contra la contaminación ambiental

Contaminación, mujer, mascarilla
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Publicado 04/05/2018 13:39:48CET

   MADRID, 4 May. (Reuters/EP) -

   Las mascarillas faciales pueden no proteger contra la contaminación ambiental, según ha sugerido un estudio realizado por investigadores de la Instituto de Medicina del Trabajo en Edimburgo (Escocia) y publicado en la revista 'Occupational & Environmental Medicine'.

   Y es que, según los resultados del trabajo, aunque una mascarilla puede filtrar pequeñas partículas, el tamaño y la forma de la cara, así como el movimiento, pueden provocar fugas de hasta el 68 por ciento de las mismas. Además, incluso cuando la eficacia de filtración de la máscara es alta, y se adapta a la persona, puede dejar de ajustarse a medida que la persona realiza sus actividades diarias como, por ejemplo, caminar o hablar.

   Y es que, aunque las mascarillas vendidas para su uso en puestos de trabajo suelen cumplir estándares rigurosos, hay pocos controles sobre las que se comercializan a la población general y pocos datos sobre si ofrece una adecuada protección contra la contaminación ambiental.

   A esta conclusión han llegado tras comparar nueve tipos de mascarillas diferentes que afirmaban proteger contra la contaminación de partículas finas conocida como PM2.5, que incluye hollín, gotas u otras diámetro inferior a 2,5 micras. Estas pequeñas partículas se encuentran en los humos de los vehículos y de las fábricas y pueden penetrar profundamente en los pulmones y, desde allí, ingresar al torrente sanguíneo.

   Los investigadores primero probaron la eficiencia de filtración de cada máscara en 10 voluntarios que estuvieron expuestos a los gases de los motores diesel en un laboratorio mientras realizaban tareas tales como hablar, sentarse, pararse, inclinarse y caminar en el lugar.

   En las pruebas de filtración, la penetración media de partículas y carbono varió de 0,26 por ciento a 29 por ciento, dependiendo del material de la máscara. En los voluntarios, la fuga media alrededor de los bordes de la máscara varió del 3 por ciento al 68 por ciento durante las tareas sedentarias y del 7 al 66 por ciento en las tareas activas. Solo una máscara tenía una fuga por debajo del 10 por ciento en las pruebas activas y sedentarias.

   "Si es importante que usted o su familia se protejan con máscaras, elija la mejor que pueda y busque una que se comercialice en los lugares de trabajo. No elijas la opción más barata, sino la que sea más eficaz", han aseverado los expertos.