COMO LA QUE HAN SUFRIDO JESÉ O VÍCTOR VALDÉS

Las lesiones de ligamento cruzado anterior son las más comunes entre los futbolistas, desbancando a las de menisco

 Víctor Valdés
MIGUEL RUIZ/FCB
Actualizado 07/10/2014 0:01:19 CET

MADRID, 27 Mar. (EUROPA PRESS) -

Las roturas de ligamento cruzado anterior de rodilla, como la sufrida hace unas semanas por el jugador del Real Madrid Jesé o este mismo miércoles por el portero del Fútbol Club Barcelona Víctor Valdés, son las lesiones más entre los futbolistas y han "desbancado" a las de menisco.

Así lo ha reconocido el doctor José Antonio Vicandi Madariaga, especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica, con motivo de una mesa redonda organizada por la Federación Vizcaína de Fútbol con motivo de su centenario.

Este experto ha reconocido que la lesión aislada del ligamento cruzado anterior pasaba desapercibida para los doctores debido a la falta de desarrollo de algunas técnicas de imagen, siempre que no fuesen asociadas a lesiones graves como la triada (rotura del ligamento cruzado anterior, del menisco y del ligamento lateral interno) o la pentada (a las anteriores lesiones, se le unen de forma simultánea la rotura del ligamento lateral externo y de los dos meniscos, externo e interno).

Su tratamiento hace años se llevaba a cabo con materiales como fibras de carbono o polietileno. Sin embargo, desde hace años se emplean con éxito tendones del propio paciente (provenientes del tendón rotuliano o de la denominada 'pata de ganso') o de un donante.

"Gracias a los avances en la resonancia magnética y también en la artroscopia, ahora las lesiones secundarias, derivadas de la rotura inicial, son mucho menos frecuentes e importantes y, además, se ha conseguido más estabilidad para la rodilla", ha reconocido.

Por otro lado, el doctor Vicandi se ha referido al devenir de algunas lesiones derivadas de los elementos técnicos que han acompañado a los jugadores de fútbol en las últimas décadas. "Aspectos como los materiales de las botas, los tacos de las mismas o, incluso, el propio balón, que antiguamente se empapaba mucho con el agua y el barro, aumentando su peso, han favorecido en algunos casos la aparición de algunas tecnopatías".

Asimismo, con respecto a las características de los terrenos de juego, ha señalado que los firmes sintéticos de los campos de hierba artificial, o los campos con mucho barro, pueden favorecer en determinadas ocasiones la fijación del pie en el suelo, pudiendo provocar, debido a las inercias y movimiento del cuerpo, algunas lesiones.

Por otro lado, también ha recalcado la necesidad de que tanto los entrenadores, como los padres y los servicios sanitarios deportivos velen por la protección de los cartílagos de crecimiento de los niños, que se encuentran en los extremos de los huesos en articulaciones como tobillos, rodillas y caderas y "pueden sufrir lesiones por arrancamiento".

"Si son graves o se tratan de manera inadecuada, pueden dar lugar posteriormente a desviaciones o algunas alteraciones durante el crecimiento", ha advertido.

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