Según un estudio

Una infancia feliz reduce el riesgo cardiaco de adulto

Risa. Carcajada. Madre e hija riéndose.
PIXABAY
Actualizado 16/03/2016 11:36:16 CET

   MADRID, 16 Mar. (Reuters/EP) -

   Los niños que tienen una infancia feliz tienen menos riesgo de padecer ataques cardiacos en la edad adulta, que los aquellos que tienen dificultades sociales, emocionales o financieras, según ha mostrado un estudio liderado por el investigador de la Universidad de Turku (Finlandia), Markus Juonala.

   Para alcanzar esta conclusión, los científicos, cuyo trabajo ha sido publicado en la revista 'JAMA Pediatrics', analizaron los factores psicosociales de 311 niños de 12 y 18 años y, cuando cumplieron 28 años, observaron los depósitos de calcio en las arterias de los participantes, ya que es una de las principales causas de riesgo de ataques al corazón debido a que estrechan los vasos sanguíneos.

   De esta forma, los investigadores comprobaron que los que habían tenido un alto bienestar psicosocial durante la juventud, tenían un 15 por ciento menos probabilidades de tener depósitos de calcio y, por tanto, de sufrir un ataque cardiaco

   En concreto, durante el estudio, alrededor del 18 por ciento de los participantes (55) tenían algo de calcificación en las arterias, de los cuales 28 tenían niveles bajos de acumulación, 20 cantidades moderadas de calcio y 7 depósitos sustanciales.

EL ESTRÉS EN LA JUVENTUD PERJUDICA LA SALUD FUTURA

   Incluso teniendo en cuenta otras circunstancias como la obesidad, el tabaquismo, la presión arterial alta y el colesterol elevado, los investigadores comprobaron que el bienestar durante la infancia seguía influyendo en las probabilidades de que las arterias coronarias se obstruyeran durante la edad adulta.

   En este punto, los expertos han informado de que es posible que el estrés durante la juventud puede provocar cambios en el funcionamiento metabólico que, posteriormente, derivan en depósitos de calcio en las arterias. También, prosiguen, es posible que los niños que son más felices tengan más hábitos saludables y rutinas "más rigurosas" de práctica de ejercicio físico, lo que contribuye a reducir el riesgo de enfermedad cardiaca en el futuro.

   "Para un adulto que ha tenido una infancia estresante, el mejor enfoque consiste en estar al tanto de su riesgo cardiovascular, con el fin de reducirlo a través de una dieta saludable, actividad física y reducción del consumo de cigarrillo", ha zanjado el experto del Hospital de Niños de Colorado (EEUU), Stephen Daniels.

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