'helmintos transmitidos por el suelo'

Investigan un probiótico para eliminar un tipo de parásito intestinal

Actualizado 07/10/2014 9:06:08 CET

MADRID, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -

Una versión modificada de un suplemento dietético humano común logró curar por completo a animales de laboratorio infectados con gusanos intestinales que pertenecen a una familia de parásitos que afectan actualmente a 1.500 millones de personas o casi un cuarto de la población mundial, causando retraso en el crecimiento y desarrollo de los niños afectados, según los resultados de un nuevo estudio presentado este viernes en la reunión anual de la Sociedad Americana de Medicina Tropical e Higiene (ASTMH, en sus siglas en inglés).

"Necesitamos replicar los resultados en otros animales y en seres humanos, pero esto es un avance importante en nuestro esfuerzo por encontrar una manera segura, asequible y eficaz para hacer frente a un problema de salud global", afirmó Raffi Aroian, investigador principal de un equipo de científicos de la Universidad de California, San Diego, en Estados Unidos, que buscan nuevos tratamientos para una variedad de gusanos parásitos conocidos como 'helmintos transmitidos por el suelo' o STHS, en sus siglas en inglés.

Aunque rara vez son mortales, STHS y otros parásitos intestinales son los principales contribuyentes a la enfermedad en los niños en edad escolar en los países de bajos ingresos y son vistos por muchos expertos como una de las más onerosas "enfermedades tropicales olvidadas" del mundo o defectos del tubo neural.

El estudio llevado a cabo por el equipo de Aroian se centra en las lombrices, STHS comunes que se encuentran en el suelo que ha sido contaminado con heces humanas. Los anquilostomas, un género de nematodos cuyas especies producen enfermedades, pueden permanecer en el intestino durante años, donde se alimentan de sangre y tejidos, robando hierro y proteínas e interfiriendo en la absorción de nutrientes esenciales.

Con frecuencia, estas lombrices causan retrasos en el crecimiento y cognitivos en los niños infectados, además de que pueden tener efectos a largo plazo sobre el rendimiento escolar y la productividad. Los únicos fármacos disponibles para el tratamiento de parásitos intestinales en los seres humanos se desarrollaron originalmente para combatir a los que infectan a los animales de granja y, según Aroian, son sólo parcialmente eficaces en contra de la gama que ataca a los seres humanos, además de que a veces hay reinfecciones rápidas tras el tratamiento.

En esta nueva investigación, Aroian y su colega Yan Hu, infectaron deliberadamente a hámsteres con parásitos intestinales y, posteriormente, los dividieron en dos grupos. Uno recibió una cepa común de las bacterias 'Bacillus subtilis', que se comercializa a menudo como un "probiótico", es decir, un suplemento dietético que se consume como una píldora o añadido a la alimentación destinado a promover la salud digestiva, además de ser el ingrediente clave en un popular plato de soja fermentada japonesa llamada natto.

El otro grupo de roedores recibió el misma probiótico pero modificado por el equipo de científicos para expresar una proteína derivada de una bacteria estrechamente relacionada, 'Bacillus thuringiensis' o Bt, que se sabe que es segura en los seres humanos, pero potencialmente letal para los gusanos intestinales.

"Cinco días después de que se les administró la bacteria, se les examinó los intestinos y no se encontraron gusanos en los animales que recibieron el probiótico modificado, mientras que los que no recibieron el probiótico modificado, siguieron infectados", describe Hu.

El siguiente paso del equipo, cuya investigación fue apoyada por becas de la Fundación Bill y Melinda Gates y los Institutos Nacionales de Salud norteamericanos, será llevar a cabo pruebas en diferentes tipos de animales y en contra de los diferentes tipos de STHS. "Si el probiótico continúa desempeñándose bien en contra de múltiples parásitos intestinales y se demuestra que es seguro, entonces los investigadores podrían optar por realizar ensayos en humanos", agrega Hu.

"Aunque la investigación aún tiene que ir más allá de las pruebas en animales, la carga para la salud humana es tan inmensa y las soluciones tan pocas que es gratificante ver que se avanza hacia la búsqueda de nuevos tratamientos para las enfermedades por parásitos intestinales", valora el presidente de ASTMH, David H. Walker.

El objetivo general del trabajo es desarrollar un tratamiento para los parásitos intestinales que sea seguro, eficaz y asequible en los países más pobres del mundo, donde los parásitos intestinales y otras STHS hacen el mayor daño. "Este probiótico es un producto bacteriano de calidad alimentaria que puede ser fácilmente producido en grandes cantidades fermenando de forma sencilla y puede fabricarse en una forma que tenga una larga vida útil -dijo Aroian--. Podría ser muy adecuado para proporcionar un tratamiento barato y popular".

Aroian considera que Bt es atractiva porque es una sustancia natural bien conocida para el control de plagas de las plantas que se considera segura para los animales y los seres humanos. Con frecuencia, se pulveriza en los cultivos orgánicos y es el principal mortífero para los insectos en su etapa de larva, además de que se usa ??en el maíz y la soja genéticamente modificada para dotar a los cultivos de resistencia a las plagas.

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