Investigadores del IDIVAL realizan importantes hallazgos para el diagnóstico y tratamiento de linfomas

José Pedro Vaqué con integrantes del Grupo de Genómica del Cáncer del IDIVAL
GOBIERNO
Actualizado 07/10/2014 1:23:23 CET

Un proyecto publicado por 'Blood' y recogido por 'Cancer Discovery' ha permitido identificar mutaciones genéticas

SANTANDER, 6 Mar. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Grupo de Genómica del Cáncer del Instituto de Investigación Valdecilla (IDIVAL) han participado en un trabajo que ha producido "importantes hallazgos" que supondrán "un gran paso adelante" en el diagnóstico y el tratamiento de los linfomas. El proyecto ha permitido la identificación de mutaciones genéticas frente a las que se han probado fármacos específicos con "excelentes resultados".

Basado en el estudio de pacientes con linfoma cutáneo de células T, el trabajo, cuyo primer autor es José Pedro Vaqué, ha sido publicado por la revista 'Blood' -la más prestigiosa en el campo de la Hematología- y recogido como una información relevante por 'Cancer Discovery', la revista de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer que recaba los hallazgos trascendentales en cáncer, lo que "da idea del impacto de este trabajo", tal y como destaca el Gobierno de Cantabria en un comunicado de prensa.

La propiedad intelectual de estos hallazgos se ha protegido mediante una patente que atribuye el trabajo a los investigadores del IDIVAL y el resto de instituciones colaboradoras: Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), Hospital Puerta de Hierro y Hospital 12 de Octubre. Varias compañías farmacéuticas han contactado ya con el grupo que lidera Miguel Ángel Piris para comenzar ensayos clínicos con distintas drogas.

El proyecto, que se inició hace cuatro años y ha contado con la colaboración de otros grupos españoles y europeos, ha analizado el ADN de 11 pacientes afectados por linfoma cutáneo de células T, un tipo de cáncer que plantea un serio problema terapéutico por su agresividad y su alta mortalidad, del 50% a los diez años del diagnóstico.

Los investigadores han encontrado, en una primera fase, mutaciones genéticas recurrentes que afectan a una parte importante de los pacientes. Después, han comprobado, mediante estudios in vitro, que estas mutaciones están directamente implicadas en la transformación cancerosa, pues son oncogenes que activan rutas metabólicas que confieren ciertas ventajas a las células tumorales: éstas crecen más rápido y sobreviven a la muerte celular programada (apoptosis), lo que da como resultado la expansión del tumor.

FÁRMACOS INMUNOSUPRESORES

La segunda fase de la investigación ha consistido en probar el efecto de ciertos fármacos sobre las células cancerosas. En concreto inmunosupresores que se utilizan en pacientes trasplantados para prevenir el rechazo y que han demostrado su eficacia para bloquear una de esas rutas metabólicas características de las células del linfoma cutáneo, porque inhiben el gen mutado PLC.

"Se trata de un trabajo muy completo -explica Miguel Ángel Piris-, porque primero identificamos mutaciones en un tumor y luego seleccionamos a los pacientes con esos genes alterados para tratarles con drogas específicas y ver cómo responden a ellas".

El también director científico del IDIVAL espera extender este tipo de estudios a otros tumores, para buscar las mismas mutaciones u otras distintas sobre las que probar fármacos diferentes, e incluso ver el efecto de terapias combinadas.

Otro aspecto novedoso de estas nuevas vías de investigación es que las drogas que se prueban en el tratamiento de los tumores son fármacos que ya se utilizan en otras enfermedades, como es el caso de los inmunosupresores empleados en este caso.

Por su parte, José Pedro Vaqué asegura que proyectos como éste abren grandes expectativas en la investigación del cáncer. "El objetivo de estos estudios es hacer posible el uso rutinario de técnicas de genómica en el diagnóstico clínico, identificando mutaciones en genes de gran interés sobre los que podamos actuar con fármacos específicos", señala.

"Cada tumor, en cada persona, tiene una combinación única de mutaciones -añade el investigador- por lo que es necesario afinar en el diagnóstico, buscando esos genes sobre los que podamos actuar, para encontrar tratamientos personalizados, que resulten cada vez más efectivos y menos tóxicos".

El Grupo de Genómica del Cáncer del IDIVAL, que combina la investigación clínica con la investigación básica de los mecanismos biológicos del cáncer, desarrolla actualmente estudios similares, además de sobre linfomas, sobre otros tipos de tumores especialmente agresivos y que no tienen un tratamiento curativo, como el melanoma metastático, el carcinoma hepatocelular, el carcinoma de células de Merkel (cutáneo) o el cáncer de colon en estadio IV (con metástasis a distancia).

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