El IBV participa en el desarrollo de un sistema para la rehabilitación de personas con daño cerebral sobrevenido

Actualizado 01/03/2011 13:04:45 CET

VALENCIA, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV) participa en el proyecto europeo WALKX con el objetivo de desarrollar un innovador sistema de rehabilitación que mejore la calidad de vida de las personas que han sufrido daño cerebral sobrevenido, es la causa más común de discapacidad entre la población adulta europea. Aproximadamente el 75 por ciento de las víctimas de derrames cerebrales sobreviven pero, de estos, cerca de la mitad pierden la capacidad de vivir de forma independiente.

Según ha informado el IBV en un comunicado, WALKX es un proyecto de Investigación en Beneficio de las Pymes, de dos años de duración, cofinanciado por la Comisión Europea a través del VII Programa Marco. Investigadores del instituto asisten hasta este miércoles a la primera reunión de esta iniciativa en la ciudad noruega de Skien.

La rehabilitación y la hospitalización de las personas que han sufrido daños cerebrales representa una importante carga económica en la Unión Europea de alrededor de 34.000 millones de euros al año. En la actualidad, la incidencia anual es de aproximadamente dos por cada 1.000 habitantes en la UE, cifra que previsiblemente se duplicará en 50 años debido al envejecimiento de la población.

El objetivo del proyecto es desarrollar un novedoso equipo de rehabilitación que reduzca estos gastos y, al mismo tiempo, pueda utilizarse en el hogar del paciente. "El equipo podrá ser programado para que el paciente continúe con el proceso de rehabilitación en su casa, facilitándole la realización de actividades de la vida diaria",

ha explicado Ignacio Bermejo, director de Rehabilitación y Autonomía Personal del IBV, quien ha añadido que, de esta forma, "se pretende disminuir la necesidad de ayuda de otras personas y aumentar la libertad de movimientos y autonomía personal del paciente".

El papel del IBV en esta iniciativa consiste en definir las especificaciones de diseño y realizar las pruebas preclínicas para validar los prototipos resultantes de la investigación. El proyecto está coordinado por la empresa noruega eoFunktion. Además del Instituto de Biomecánica, en esta iniciativa europea participan los centros tecnológicos Nor-Tek Tecknologisenter (Noruega) e INNORA ROBOTICS (Grecia), así como las empresas Xepto AS (Noruega), Newtrim y MCT (Reino Unido), ENIX (Francia) y MOTUS (Italia).