Un grupo internacional liderado por el CSIC halla un mecanismo para reparar lesiones de radiación ultravioleta en ADN

Células, sol,
CSIC
Publicado 21/08/2018 10:25:09CET

MADRID, 21 Ago. (EUROPA PRESS) -

Un equipo internacional, liderado por investigadores del Centro de Investigaciones Biológicas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha identificado un mecanismo por el que determinadas células reparan el ADN tras las lesiones producidas por la radiación ultravioleta.

"Las lesiones en el ADN amenazan la vida de la célula y deben ser reparadas para mantener la integridad del genoma. Entre los daños de ADN más comunes están los dímeros de timina causados por la exposición a la luz ultravioleta, presente en la luz solar", ha declarado la investigadora Marta Sanz Murillo, del Centro de Investigaciones Biológicas, quien ha participado en el estudio.

Los resultados de la investigación ayudan a mejorar los conocimientos sobre la resistencia de las células a la luz ultravioleta, lo que protege frente a dosis moderadas de radiación solar. Por tanto, "estos resultados pueden tener aplicaciones en el campo de la biomedicina", han señalado los investigadores.

El proceso de reparación de estas lesiones se desarrolla mediante una "enzima clave", pues durante la síntesis del ARN celular, las que son de caracter "polimerasas identifican estas lesiones y activan su reparación. La ARN polimerasa I es la más activa en las células en crecimiento, por lo que su capacidad para identificar lesiones influye en la supervivencia al daño por radiación ultravioleta", ha explicado la investigadora.

El investigador y director del trabajo, Carlos Fernández Tornero, también del Centro de Investigaciones Biológicas, ha añadido que en su artículo, se ha desvelado "el mecanismo por el cual esta enzima se queda atascada o bloqueada al aproximarse la lesión a su centro activo, y este hecho inicia la acción de reparación del ADN".

"Además, a través de un estudio mutacional, hemos identificado un aminoácido, dentro de los más de 5.500 que componen esta compleja enzima, que contribuye de forma esencial a la detección de los dímeros de timina. Nuestros resultados han sido posibles gracias a la combinación de la criomicroscopía electrónica de última generación con estudios de actividad enzimática in vitro", ha concluido el investigador.