La 'flexibilidad cognitiva', asociada con las actitudes de voto en el Referéndum del Brexit

Pegatina a favor del 'Brexit'
PHIL NOBLE/REUTERS - Archivo
Publicado 18/04/2018 7:09:32CET

   MADRID, 18 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Un nuevo estudio sugiere que la forma en que nuestros cerebros procesan la información cotidiana ayuda a dar forma a nuestras creencias ideológicas y la toma de decisiones políticas, incluidas las actitudes hacia el referéndum de 2016 sobre la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea (UE).

   Científicos de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, combinaron pruebas cognitivas objetivas con cuestionarios diseñados para evaluar las actitudes sociales y políticas en una muestra de más de 300 ciudadanos de Reino Unido con el fin de investigar los fundamentos psicológicos de las actitudes nacionalistas.

   El estudio examinó las diferencias en la "cognición fría": toma de decisiones emocionalmente neutra basada en la atención y el recuerdo (en oposición a la "cognición caliente", que está influenciada por la emoción). Los autores estudiaron la medida en que un individuo muestra un estilo cognitivo más "flexible" o más "persistente".

   La flexibilidad cognitiva se caracteriza por adaptarse con mayor facilidad al cambio, mientras que la persistencia cognitiva refleja una preferencia por la estabilidad mediante el cumplimiento de categorías de información más definidas. Los hallazgos demuestran que aquellos que mostraron una mayor flexibilidad cognitiva tenían menos probabilidades de apoyar posturas ideológicas autoritarias y nacionalistas.

   También era más probable que apoyaran la permanencia en la UE, así como la inmigración y la libre circulación de mano de obra los individuos con mayor flexibilidad cognitiva. Sin embargo, la persistencia cognitiva se vinculó con actitudes más conservadoras y nacionalistas, lo que a su vez predijo el apoyo para abandonar la UE.

   La investigación, que se publica este lunes en 'Proceedings of the National Academy of Sciences', fue realizada por científicos del Departamento de Psicología de la Universidad. "A menudo se piensa que votar es una decisión emocional. Las personas dicen 'votar con el corazón' o tener una reacción visceral ante políticos en particular", apunta el investigador principal Leor Zmigrod, científico en Cambridge.

   "Si bien la emoción es claramente integral para la toma de decisiones políticas, nuestra investigación sugiere que los estilos de procesamiento de la información cognitiva no emocional, como la adaptabilidad al cambio, también juegan un papel clave en la formación de la identidad y el comportamiento ideológico. Al conectar el dominio de la cognición con el de la ideología, encontramos que la flexibilidad de pensamiento puede tener consecuencias de gran alcance para las actitudes sociales y políticas", dice.

PREFERENCIAS POR LA ESTABILIDAD Y COHERENCIA PUEDEN TRADUCIRSE EN ACTITUDES DE IDENTIDAD NACIONAL

   Los 332 participantes del estudio eran adultos cognitivamente sanos que completaron dos evaluaciones clásicas acerca de la flexibilidad cognitiva: una tarea de clasificación de tarjetas que implica la categorización cambiante por forma y color, y una tarea de asociación neutra de palabras.

   Los participantes también dieron su consentimiento para proporcionar respuestas a preguntas estandarizadas sobre temas como las actitudes hacia la inmigración y la ciudadanía, y el apego personal al Reino Unido. Todos los datos fueron anonimizados y controlados por una serie de factores, como la edad y la educación.

   Con sus colegas de Cambridge, el doctor Jason Rentfrow y el profesor Trevor Robbins, Zmigrod construyó modelos estadísticos rigurosos que revelaron una tendencia hacia la flexibilidad cognitiva en las pruebas prediciendo orientaciones ideológicas que eran menos autoritarias, nacionalistas y conservadoras. Esto, a su vez, predijo una reducción del apoyo al Brexit.

   "Nuestros hallazgos sugieren que la adherencia persistente a un conjunto de reglas en un juego básico de clasificación de tarjetas se asocia con el apoyo a los valores sociales tradicionales y las actitudes políticas conservadoras", dice Rentfrow. Los autores también encontraron que los participantes que reportaron una mayor dependencia de rutinas y tradiciones en su vida diaria, y que favorecían fuertemente la certeza sobre la incertidumbre, preferían el tradicionalismo y la estabilidad percibida que ofrecían las ideologías nacionalistas, autoritarias y conservadoras.

   La mayor dependencia de las rutinas diarias también se relacionó con un mayor apoyo al Brexit y el control de la inmigración. Se preguntó a los participantes sobre su acuerdo con las actitudes políticas posteriores al referéndum y aquellos que apoyaron la declaración "un ciudadano del mundo es un ciudadano de la nada" y se opusieron a la declaración "el Gobierno tiene derecho a permanecer en la UE si los costos son demasiado altos" mostraron una tendencia hacia la persistencia cognitiva.

   "Los resultados sugieren que las preferencias psicológicas por la estabilidad y la coherencia pueden traducirse en actitudes que favorezcan la uniformidad y una identidad nacional más definida", resume Zmigrod. Los investigadores señalan que el tamaño de la muestra es limitado, y las correlaciones, aunque fuertes, se basan en las tendencias generales de los datos.

   "Ideologías como el nacionalismo son construcciones muy complejas, y hay muchas razones por las cuales las personas creen lo que hacen y votan de la manera en que lo hacen --agrega Zmigrod--. En el clima políticamente polarizado de hoy, es importante comprender más acerca de los procesos psicológicos detrás de las actitudes nacionalistas y sociales si queremos construir puentes entre las comunidades".