La falta de acceso a saneamiento mata en el mundo a más niños que el sida, la malaria y el sarampión juntos, según ONG

ONGAWA
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Actualizado 15/11/2011 18:03:59 CET

MADRID, 15 Nov. (EUROPA PRESS) -

La falta de acceso a sistemas de saneamiento mata en el mundo a más niños que el virus del SIDA, la malaria y el sarampión juntos, mientras que las muertes por diarrea caen un 30 por ciento cuando existe disponibilidad de servicios básicos como el inodoro o el lavabo, según ha denunciado Ingeniería para el Desarrollo Humano (ONGAWA) con motivo de la celebración, este sábado, del Día Mundial del Saneamiento.

ONGAWA, que hasta septiembre se llamaba Ingeniería Sin Fronteras, recuerda que más de 2.600 millones de personas, el 40% de la población mundial, no tienen acceso a un inodoro ni a otros sistemas básicos de saneamiento pese a haber sido reconocido como un derecho por Naciones Unidas. De estas personas, 1.100 millones todavía defecan a diario al aire libre, según apunta la organización.

La entidad expone que "mientras en la mayoría de los países del Norte es obligado el tratamiento de todas las aguas, en países en vías de desarrollo el 90 por ciento de las aguas residuales se vierten a los ríos sin ser antes tratadas, envenenando plantas, peces y demás, y afectando negativamente a todas las poblaciones".

Así, se dan cada año en el mundo 4.000 millones de casos de diarrea, que matan a 1,8 millones de personas, de las que el 90 por ciento son niños menores de cinco años. Cuando las personas tienen acceso a sistemas de saneamiento, las muertes por diarrea caen un 30 por ciento.

"El saneamiento salva vidas y acompañado de hábitos higiénicos sin eficacia es mayor: el simple hecho de lavarse las manos es una actitud que disminuye casi a la mitad la incidencia de diarrea y de otras infecciones. La promoción de la higiene es la intervención en salud pública más rentable", señalan.

En este sentido, exponen como ejemplo el caso de Alwar y Bangladesh, en India, donde la mejora de la infraestructura de saneamiento en las escuelas provocó una mejora generalizada de los resultados académicos, con un aumento de un tercio de las matrículas de las niñas. "Si los niños no están sanos, no pueden concentrarse en la escuela o dejan de acudir", afirman en la organización.

Sin embargo, cuando no se consigue el acceso a saneamiento, "ocurre que las inversiones de los gobiernos han de desviarse a tratamientos sanitarios urgentes en lugar de invertirse en planes de desarrollo para el país", señala ONGAWA, que pone como ejemplo de este caso al Sudeste Asiático, donde se vierten 13 millones de toneladas de heces cada año en las fuentes de agua interiores.

Para denunciar esta realidad, la entidad colocará este jueves en la madrileña la Plaza del Dos de Mayo 26 tapas y asientos de váter, cada una con una letra de la frase 'Derecho Humano al Saneamiento' y cada una para representar a 100 millones de personas que carecen de saneamiento básico.