Expertos recomiendan la ranolazina y la ivabradina como tratamiento para eliminar el dolor de la angina de pecho

Actualizado 06/05/2010 19:30:51 CET

MADRID, 6 May. (EUROPA PRESS) -

Expertos de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) reunidos en el encuentro de la Sección de Cardiología Clínica y Extrahospitalaria, que este año se celebra en Bilbao, han presentado un nuevo fármaco para tratar la angina de pecho, la ranolazina, que mejora el estado de las células del corazón bloqueando los canales lentos del sodio; y han destacado el uso de la ivabradina actúa en el nódulo sinusal, que es el marcapasos natural del corazón, regulando las pulsaciones.

La ranolazina explora vías alternativas para mejorar el funcionamiento celular por el bloqueo de los canales lentos de sodio de las células del corazón. Este nuevo tratamiento que afecta al funcionamiento de la célula cardiaca, apenas presenta efectos secundarios, no modifica la tensión arterial ni la frecuencia cardiaca y puede asociarse con otros fármacos.

Por otra parte, desde hace dos años se viene utilizando la Ivabradina, pero en el último año se han conocido nuevas indicaciones. Actúa sobre los Canales IF, los que se encuentran en lo que regula las pulsaciones.

En el encuentro, donde se han presentado, además de diversos estudios, una encuesta que mide la calidad de vida de los pacientes con angina de pecho. De los 2.200 pacientes analizados durante 3 meses, más del 15 por ciento padecieron dos o más episodios de dolor en el pecho por semana.

Desde hace más de 15 años, el tratamiento de estos pacientes se realiza con revascularización quirúrgica o con stents junto con medicamentos como los betabloqueantes o los vasodilatadores que disminuyen la presión arterial y la frecuencia cardiaca. El inconveniente es que los efectos secundarios de estos fármacos son bastante notorios.

"Es por ello que la búsqueda de un nuevo fármaco capaz de mejorar las condiciones de vida de estos pacientes se hacía imprescindible", comenta el doctor Xavier Borrás, presidente de la Sección de Cardiología Clínica y Extrahospitalaria de la SEC y cardiólogo del Hospital de Sant Pau de Barcelona.

No obstante, la doctora Nekane Murga, secretaria de la sección de Cardiología Clínica y Extrahospitalaria y Facultativo Especialista en el Área (FEA) del Hospital de Basurto de Bilbao, afirmó que "cada vez existen más posibilidades para mejorar la calidad de vida de los enfermos con angina de pecho, que representan un 2 ó 3 por ciento de la población española", apunta.

"Hasta ahora, el tratamiento para combatir la falta de oxígeno en el corazón provocada por la angina de pecho requería ralentizar el motor del mismo, por ello los pacientes sentían cansancio y no eran capaces de aguantar el esfuerzo físico. Tanto la ranolazina como la ivabradina, funcionan a nivel de nuevos canales iónicos a los que, hasta ahora, no se les había dado importancia. Por esta razón no provocan efectos secundarios de este tipo" aclara Murga.