Expertos piden que se promueva más la investigación de nuevos agentes antibacterianos

Actualizado 25/11/2009 14:59:03 CET

MADRID, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -

Las infecciones bacterianas son una de las causas más importantes de morbimortalidad en pacientes sometidos a cirugía cardiaca mayor, y, según explican expertos reunidos la jornada 'La infección hospitalaria postoperatoria en cirugía cardiaca', su incidencia podría reducirse considerablemente si se llevara a cabo una adecuada política de prevención y una mayor investigación de los nuevos agentes antibacterianos.

No obstante, durante este encuentro, organizado por la Fundación de Ciencias de la Salud, en colaboración con GlaxoSmithKline (GSK), el profesor Emilio Bouza, jefe del Servicio de Microbiología y Enfermedades Infecciosas del Hospital General Universitario Gregorio Marañón (Madrid), recordó que el arsenal farmacológico de que se dispone en la actualidad "es mucho mejor que el de hace unos años, aunque sigue siendo claramente insuficiente".

A este respecto, "la multirresistencia de algunas bacterias y el lento desarrollo de los agentes antibacterianos está produciendo algunas graves deficiencias en este campo", según el profesor Bouza. En este sentido, "haría falta estimular más y mejor a la industria farmacéutica y pactar con ella para que se incentive la investigación en este sector, y muy especialmente en lo que se refiere a las bacterias Gram negativas, como Pseudomonas aeruginosa".

Estas infecciones siguen constituyendo una de las causas más importantes de morbimortalidad en pacientes sometidos a cirugía cardiaca mayor. "Todo este tipo de intervenciones presentan mayor riesgo de infecciones postoperatorias que las de otras especialidades en la medida en que, cada vez más, se practican en poblaciones con edades muy avanzadas y con graves problemas asociados", indicó.

Además de la edad y de la gravedad de la situación funcional de base de estos enfermos, otros factores de riesgo para la infección son el tiempo quirúrgico, la necesidad de reintervenciones, la diabetes mellitus, la insuficiencia renal y la condición de portador de Staphylococcus aureus. A pesar de esto, "ahora ya es posible intervenir a pacientes cuya situación hacía impensable su paso por el quirófano", comentó el experto

Las infecciones postoperatorias más frecuentes son las relacionadas con catéteres endovasculares, las del mediastino y de las heridas quirúrgicas, y las neumonías asociadas a la ventilación mecánica, además de la endocarditis nosocomial y otras de menor importancia.

Más concretamente, las infecciones relacionadas con catéteres endovasculares son las de la puerta de entrada, las bacteriemias y las endocarditis infecciosas. "Su incidencia podría reducirse considerablemente si se llevara a cabo una adecuada política de prevención, con ahorros muy importantes en vidas humanas y en recursos económicos", explica el profesor Bouza.

No obstante, "la cifra cero es todavía una quimera difícil de alcanzar y, por tanto, hay que estar preparado para un diagnóstico rápido y un tratamiento eficaz", añadió. En España, la incidencia de bacteriemias relacionadas con catéteres suele situarse por debajo de los 5 episodios por 1.000 días de exposición.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies
FB Twitter