Los exjugadores de fútbol américano tienen más riesgo de arritmias, y descubren por qué

New England Patriots quarterback Tom Brady
REUTERS/USA TODAY SPORTS
Publicado 28/02/2018 18:42:20CET

MADRID, 28 Feb. (EUROPA PRESS) -

Dos estudios de la Clínica Cleveland y la Universidad de Emory(Estados Unidos) han descubierto cambios estructurales en el corazón de jugadores de fútbol americano que podrían explicar por qué estos deportistas tienen un riesgo más elevado de arritmias a largo plazo.

En concreto, según los datos presentados durante la 67 reunión del Colegio Americano de Cardiología que se celebra en Washington, un trabajo ha revelado que los exjugadores profesionales de la Liga Profesional de Estados Unidos (NFL, en sus siglas en inglés) tienen un riesgo cinco veces mayor de sufrir fibrilación auricular, en comparación con la población general.

Y aunque algunos estudios previos ya habían mostrado una incidencia mayor de estas patologías en otros deportistas, como los corredores de larga distancia, es el primer estudio que encuentra una asociación específica en un deporte más basado en la fuerza que en la resistencia.

Además, otro estudio independiente, en este caso en jugadores universitarios, ha revelado cambios estructurales significativos en el corazón, incluida la ampliación de la raíz aórtica, después de tan sólo una temporada.

"Sabemos que la actividad deportiva aumenta la longevidad y tiene múltiples beneficios para el sistema cardiovascular, pero nuestros hallazgos parecen sugerir que quizás cuando llega a los extremos que vemos en estos atletas de élite, puede tener un impacto negativo para el corazón", ha reconocido Dermot Phelan, director del centro de cardiología deportiva de la Clínica Cleveland y autor del primer trabajo.

En su estudio realizaron un chequeo cardiovascular a 460 exjugadores de la NFL que incluyó un electrocardiograma, un ecocardiograma, un análisis de sangre y un cuestionario para conocer su historial cardiovascular. Y compararon los resultados con los de una muestra de 925 personas de edades similares.

Después de controlar la presión arterial, el índice de masa corporal (IMC), la edad o la raza, los investigadores encontraron que los jugadores de la NFL tenían una probabilidad 5,5 veces mayor de fibrilación auricular que aquellos que no eran deportistas profesionales, así como de sufrir otras arritmias.

FRECUENCIA CARDIACA EN REPOSO MÁS BAJA

Los jugadores de fútbol americano también solían tener una frecuencia cardiaca en reposo más baja que sus coetáneos, algo que generalmente es indicativo de una buena salud cardiovascular pero que en los atletas puede haber enmascarado los síntomas de la fibrilación auricular.

"Dado que tenían un ritmo cardíaco en reposo bajo, la mayoría de ellos no obtuvieron la frecuencia cardiaca rápida que normalmente avisa de una fibrilación auricular", dijo Phelan.

Se sabe que este tipo de trastornos causa palpitaciones cardiacas, mareos y dolor en el pecho, y aumenta el riesgo de ictus, infartos o insuficiencia cardiaca. Sin embargo, en este estudio no evaluaron ese impacto.

Por otro lado, en el estudio con futbolistas universitarios, investigadores de la Universidad de Emory realizaron dos pruebas cardiovasculares, una ecocardiografía y tonometría de aplanamiento vascular (una herramienta de estudio que mide la función vascular y la rigidez arterial), en 136 jugadores antes y después de una temporada completa de fútbol americano universitario. Y compararon los datos con los de 44 estudiantes de primer año de la universidad que no jugaron al fútbol.

UN MAYOR TAMAÑO DE LA RAÍZ AÓRTICA

Tras una única temporada, todos los participantes en el estudio habían ganado peso pero solo los jugadores de fútbol mostraron una ampliación significativa de la raíz aórtica (el lugar donde la aorta se encuentra con el corazón).

El estudio es el primero en evaluar los cambios longitudinales en el tamaño de la raíz aórtica junto con los cambios en la estructura y la función cardiaca asociadas con la participación en el fútbol universitario. Aunque las raíces aórticas de los atletas aún se encontraban dentro del rango normal, la ampliación de la raíz aórtica puede no ser completamente una consecuencia del entrenamiento, dijeron los investigadores.

Los resultados del estudio también confirmaron un hallazgo observado en estudios previos, que los jugadores de fútbol, en particular los de posiciones más defensivas, solían presentar una presión arterial sistólica más alta, aumentos en la rigidez vascular y aumento del ventrículo izquierdo, cambios que pueden estar más allá de los observados después del entrenamiento de ejercicio intenso normal

"A menudo pensamos en estos deportistas como imagen de una buena salud, pero ahora observamos algunos cambios cardiovasculares desadaptativos que podrían explicar un riesgo cardiaco precoz en muchos de ellos", ha explicado Jonathan Kim, autor principal del estudio, que pide prestar más atención a la salud cardiaca de los deportistas jóvenes.