Un estudio sugiere que los auxiliares de vuelo pueden ser más propensos a desarrollar cáncer

Azafata de Iberia
EUROPA PRESS - Archivo
Publicado 26/06/2018 18:57:42CET

MADRID, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los auxiliares de vuelo pueden ser más propensos que otros ciudadanos a desarrollar varios tipos de cáncer, como tumores de mama, útero, cuello uterino, tiroides y piel, de acuerdo con los resultados una investigación liderada por Eileen McNeely, de la Harvard T.H. Chan School of Public Health (Estados Unidos).

Los investigadores preguntaron a 5.366 azafatas y 2.729 otros adultos con antecedentes socioeconómicos similares si alguna vez se les había diagnosticado cáncer. En comparación con el resto de personas, los asistentes de vuelo tenían un 51 por ciento más de probabilidades de desarrollar cáncer de mama.

También tenían más del doble del riesgo de melanoma y más del cuádruple de probabilidades de ser diagnosticados con otras formas de cáncer de piel. Además, el cáncer de piel no melanoma entre mujeres aumentó cuanto más años se llevaba en el trabajo, lo que, según la investigadora, "sugiere una asociación relacionada con el trabajo".

Sin embargo, los investigadores no han podido determinar si los tumores se desarrollaron antes o después de que los participantes comenzaran a trabajar como asistentes de vuelo. Tampoco se examinaron las tasas de supervivencia del cáncer, solo los diagnósticos.

El equipo de trabajo ha señalado que durante mucho tiempo se ha sospechado que el riesgo de cáncer de los auxiliares de vuelo podría verse afectado por la exposición a radiación natural en altitudes elevadas, turnos de trabajo, cambios de zona horaria que interrumpen los ciclos de sueño y mala calidad del aire en la cabina.

"Los asistentes de vuelo, sin embargo, tienen menos probabilidades que la población en general de morir por todas las causas, excepto los accidentes aéreos", ha indicado Rob Griffiths, director del programa de Medicina Ocupacional y de Aviación en la Universidad de Otago Wellington (Nueva Zelanda).

La razón, de acuerdo con este experto es que "son comparativamente más sanos y ricos, así como más propenos a reclamar atención médica que la población en general". "Así que la incidencia de detección del cáncer es más alta y la mortalidad es menor porque participan en programas de detección y se tratan más rápido", ha resaltado.