Un estudio muestra mejoras en la respuesta biológica de las personas que cambian a IQOS en comparación con los fumadores

Cigarrillo electrónico sin combustión
PIXABAY/VAPING360 - Archivo
Publicado 18/06/2018 17:46:21CET

MADRID, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un estudio reciente ha mostrado resultados positivos del uso del dispositivo iQOS, uno de los primeros productos de tabaco con calor, sin combustión, frente al tabaco convencional. Concretamente, el estudio cumple su objetivo principal demostrando que, después de seis meses, ocho indicadores de respuesta biológica (los criterios primarios de riesgo clínico) mejoran en aquellos que cambiaron a a este sistema comercializado como una alternativa más segura a los cigarrillos.

Los resultados han sido dados a conocer por Philip Morris International, que ha enviado recientemente estos los resultados a la Agencia Norteamericana del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) para incluir este estudio a la extensa evidencia ya presentada a la agencia para apoyar la solicitud de autorización de IQOS como Producto de Tabaco de Riesgo Modificado. Actualmente, la FDA está en proceso de revisar, tanto la solicitud para Producto de Tabaco de Riesgo Modificado de la compañía, como la solicitud previa a la comercialización para productos de tabaco, la Agencia aún no ha emitido su decisión.

El Estudio mide la respuesta biológica de las personas que cambiaron a IQOS durante seis meses, en comparación a las personas que continuaron fumando durante el mismo periodo de tiempo. "Estos resultados son muy alentadores. Creemos que este estudio en IQOS es el primer estudio clínico de esta magnitud en evaluar directamente el potencial de reducir el riesgo de un producto sin combustión en las personas que cambian a él. Todo lo que hemos visto, incluidos estos nuevos resultados, continúa apuntando en la dirección de la reducción del riesgo", ha señalado Frank Luedicke, director médico de Philip Morris International.

Los resultados principales del ERS ya han sido presentados en el 18° Simposio Internacional sobre Aterosclerosis en Toronto, Canadá, del 8 al 12 de junio, y la 1ª Cumbre Científica sobre Reducción del Daño del Tabaco: Nuevos productos, Investigación y Políticas el 9 de junio. "En los próximos meses, compartiremos los resultados con la comunidad científica en múltiples conferencias y esperamos sus comentarios", ha añadido.

El Programa de Evaluación Científica de la tabacalera ha estudiado IQOS exhaustivamente durante más de 7 años y ha demostrado que, cambiar a este producto libre de humo más avanzado, es probable que presente un menor riesgo que continuar fumando cigarrillos convencionales. Numerosas mediciones de química y física de aerosoles demuestran que el aerosol IQOS contiene de media, un 90 o 95% menos de los niveles de componentes dañinos.

Según señala la compañía, los resultados también demuestran que la reducción en estas emisiones se traduce en una menor toxicidad en las pruebas de laboratorio y en una menor exposición en los estudios clínicos.

El ERS es un estudio de seis meses multicéntrico, aleatorizado, controlado y de dos brazos realizado en adultos, que compara a aquellos que pasaron de fumar cigarrillos convencionales a IQOS con aquellos que continuaron fumando cigarrillos. El estudio se ha realizado a 984 personas que fueron seleccionadas aleatoriamente bien para continuar fumando cigarrillos (n= 488) o bien para pasarse a IQOS (n= 496) durante seis meses.

El ERS evalúa un conjunto de ocho criterios primarios y numerosos criterios secundarios de riesgo clínico, que se seleccionaron debido a su asociación con enfermedades relacionadas con el tabaquismo. Estos indicadores se ven afectados negativamente por el tabaquismo y, de acuerdo con la bibliografía, se espera que mejoren dentro de los seis meses posteriores al abandono del hábito de fumar.

El estudio cumple su objetivo principal: en el grupo que cambió a IQOS, los ocho indicadores primarios de riesgo clínico se movieron en la misma dirección que los observados en aquellos que dejaron de fumar, con cambios estadísticamente significativos en cinco de los ocho indicadores en comparación con los que continuaron fumando. Estos indicadores de riesgo clínico están asociados con enfermedades que incluyen patologías cardíacas y pulmonares, que abarcan sistemas orgánicos múltiples, vías de enfermedad y mecanismos biológicos como la inflamación y el estrés oxidativo.

El estudio ha sido diseñado para abordar preguntas clave relacionadas con el impacto de cambiar a IQOS, como se usa actualmente. El estudio incluye personas que no tenían intención de dejar de fumar y se les permitió usar libremente IQOS, así como otros productos que contienen tabaco y nicotina.

El estudio, que está pendiente de publicación en una revista especializada revisada por expertos, ha mostrado que cumple su objetivo principal y también observa cambios favorables en los indicadores secundarios de riesgo clínico, a pesar de que había una proporción de usuarios de IQOS en el estudio que utilizaron cigarrillos de forma dual.