Engordar tras dejar de fumar aumenta el riesgo de diabetes tipo 2

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Publicado 20/08/2018 10:44:35CET

MADRID, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -

Engordar tras dejar de fumar aumentan las probabilidades de tener diabetes tipo 2, un riesgo directamente proporcional al aumento de peso, según un estudio de la Escuela Chan de Salud Pública de Harvard, en EE.UU.

"Se sabe que aquellas personas que dejan de fumar pueden tener un riesgo más alto para desarrollar diabetes o empeorar la tolerancia a la glucosa en los primeros años después de dejarlo, y esto puede disuadir a los fumadores de dejar de fumar", ha señalado Qi Sun, profesor asociado en el Departamento de Nutrición y autor principal de el estudio.

En concreto, este estudio ha puesto de manifiesto que es el cambio de peso "después de dejar de fumar lo que determina el riesgo de diabetes, de modo que siempre que los que dejan de fumar minimicen su aumento de peso, su riesgo de diabetes no aumentará y, a largo plazo, se verá reducido".

Los investigadores han observado durante un promedio de casi 19 años de datos de 171.150 hombres y mujeres estadounidenses inscritos en el estudio de salud de las enfermeras, el estudio de salud de las enfermeras II y el Estudio de seguimiento de los profesionales de la salud.

Tras ello han conseguido identificar a los que dejaron de fumar y observaron las asociaciones entre su aumento de peso y su riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, así como el impacto del aumento de peso sobre el riesgo de muerte debido a enfermedades cardiovasculares y otras afecciones.

En comparación con los fumadores actuales, los exfumadores recientes tuvieron, en promedio, un 22 por ciento más de riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Su mayor riesgo de diabetes alcanzó su punto máximo entre 5 y 7 años después de dejar de fumar, luego disminuyó de forma gradual.

"Cuanto más peso gana la gente después de dejar de fumar, mayor es el riesgo de diabetes tipo 2. Entre los que no aumentaron de peso no hubo mayor riesgo", han señalado los investigadores. Además, la interrupción del hábito de fumar a largo plazo se relacionó con una reducción constante en el riesgo de diabetes; entre los que dejaron de fumar que no fumaron durante 30 años, el riesgo de diabetes bajó al de las personas que nunca habían fumado.

El estudio también encontró que, incluso entre aquellos que ganaron más de 10 kilogramos, el riesgo de muerte prematura debido a todas las causas o enfermedades cardiovasculares disminuyó, en promedio, en un 50 y 67 por ciento respectivamente, después de dejar de fumar.

"Los fumadores no deben ser disuadidos por el aumento de peso potencial después de dejar de fumar porque la reducción a corto y largo plazo del riesgo de enfermedad cardiovascular es clara", ha señalado Yang Hu, estudiante de doctorado en el departamento de Nutrición y Epidemiología.