INCLUSO AUNQUE TENGAN FACTORES DE RIESGO

El ejercicio protege a las mujeres con sobrepeso del riesgo cardiaco

Actualizado 22/05/2014 18:44:20 CET

MADRID, 22 May. (EUROPA PRESS) -

   Para las mujeres de mediana edad sanas con sobrepeso u obesidad, la actividad física puede ser la mejor opción para evitar desarrollar enfermedades del corazón, según concluye un estudio que siguió a casi 900 mujeres durante siete años y cuyos resultados publica este martes 'Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism'.

   Tener sobrepeso u obesidad aumenta el riesgo de una persona de desarrollar enfermedades como hipertensión, niveles elevados de triglicéridos y niveles elevados de glucosa, todos ellos factores de riesgo para enfermedades del corazón, la principal causa de muerte en Estados Unidos", señala el autor principal del estudio, Unab Khan, profesor asistente de Pediatría y de Medicina Familiar y Social en la Escuela de Medicina Albert Einstein de la Universidad de Yeshiva y médico del Centro Médico Montefiore, ambos en Nueva York, Estados Unidos.

   Los autores identificaron a 866 mujeres con sobrepeso y obesas, con edades entre 42 a 52 años que se inscribieron en el 'Estudio de la Salud de la Mujer en toda la nación' o SWAN, un estudio multicéntrico y multiétnico diseñado para examinar la salud de las mujeres en los años de la mediana edad. Se clasificó a las mujeres analizadas como con metabólicamente sanas con sobrepeso/obesidad.

   "Eso significa que tenían a lo sumo un factor de riesgo para enfermedades del corazón y, por lo tanto, un riesgo bajo de desarrollar la enfermedad. El objetivo principal del estudio fue identificar los factores que pueden influir en que estas mujeres caigan en la categoría de sobrepeso/obesidad de riesgo, es decir, con alto riesgo de desarrollar enfermedades del corazón, así como los factores que podrían ayudar a las mujeres a evitar la categoría de alto riesgo", según Khan.

   Durante los siete años de duración del estudio, las mujeres se sometieron anualmente a pruebas de factores de riesgo de enfermedades del corazón y completaron una encuesta anual que describía su actividad física durante los 12 meses anteriores, que osciló entre una vida activa, la prestación de cuidados y hacer tareas domésticas así como ejercicio y deporte.

   Un total de 373 participantes, el 43 por ciento del total, había pasado de tener como máximo un solo factor de riesgo para enfermedades del corazón (es decir, metabólicamente sana con sobrepeso/obesidad) a sobrepeso/obesidad, lo que significa que durante el tiempo del estudio desarrollaron dos o más de los siguientes cinco factores de riesgo para la enfermedad del corazón: hipertensión, bajo nivel sanguíneo de colesterol HDL ("colesterol bueno"), niveles sanguíneos elevados de triglicéridos, glucemia en ayunas elevada (prediabetes o diabetes) y niveles elevados de proteína C-reactiva (indicador de inflamación).

   La actividad física entre baja y moderada al inicio del estudio y durante el trabajo fue el único factor de estilo de vida detectado como protector de las mujeres con sobrepeso/obesidad para evitar pasar a estar en situación de riesgo para la enfermedad cardiaca. Más específicamente, aquellas que realizaron actividad física durante el estudio presentaron un 16 por ciento menos de probabilidades de entrar en la categoría de en riesgo para la enfermedad cardiaca en comparación con las que no eran físicamente activas.

   Los investigadores también identificaron varios factores "desencadenantes" que predisponen a las mujeres a pasar a estar en situación de riesgo para la enfermedad cardiaca. Por ejemplo, las que tenían niveles elevados de glucosa en ayunas o tomaban medicamentos antidiabéticos al inicio del estudio registraban más de tres veces más de probabilidades de estar riesgo de enfermedad cardiaca que las que presentaban niveles normales de glucosa en ayunas al inicio del estudio.

   Las mujeres con hipertensión al inicio de la investigación tenían tres veces más probabilidades de caer en el grupo de riesgo en comparación con las que no eran hipertensas al inicio del análisis. Además, las que aumentaron de peso durante el estudio presentaron un 16 por ciento más de probabilidades de pasar a la categoría de en riesgo para la enfermedad cardiaca en comparación con aquellas que no subieron de peso.

   "Un gran número de mujeres que comenzaron el estudio, más del 40 por ciento, ya no estaba saludable en relación al corazón al final de la investigación", resalta Khan. "Pero nuestro estudio demuestra el importante papel que la actividad física puede desempeñar en evitar que las mujeres con sobrepeso u obesidad estén en situación de riesgo para la enfermedad cardiaca. La actividad física puede ser capaz de evitar que las mujeres con sobrepeso desarrollen enfermedades del corazón, incluso si tienen factores de riesgo para la enfermedad", agrega.

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