EL GEN DE SUPRESIÓN TUMORAL ARF

Detectan un gen clave en el microambiente de los tumores

Glioblastoma, células.
INSTITUTO DE SALUD CARLOS III
Publicado 07/10/2016 12:28:04CET

   MADRID, 7 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Investigadores de la Unidad de terapias farmacológicas del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) han descrito un nuevo papel del gen de supresión tumoral ARF como modulador del microambiente tumoral, demostrando que es capaz de regularlo y hacer crecer a los tumores mediante cambios en la activación de los macrófagos.

   El trabajo, cuyos resultados publica la revista 'Oncotarget', abre nuevas vías para entender mejor los mecanismos que regulan la progresión tumoral ya que demuestra que la ausencia de ARF provoca una mayor infiltración de macrófagos en los tumores que da lugar a un incremento en la formación de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis), favoreciendo la migración de las células tumorales.

"Uno de los hallazgos más interesantes es que la falta de ARF contribuye a modificar el fenotipo de los macrófagos presentes en los tumores, lo que indica que ARF no solo controla el crecimiento de las células sino también el microambiente tumoral", ha explicado Sonsoles Hortelano, directora de la Unidad que ha llevado a cabo el estudio.

   Los genes supresores de tumores son genes que controlan el crecimiento de las células en el organismo sano, actuando como reguladores negativos de crecimiento. Por lo tanto, cuando dichos genes no están presentes en la célula o su funcionamiento no es correcto, las células pueden crecer fuera de control, lo que puede conducir al cáncer.

   Estos genes están implicados en diversos tipos de cáncer y, en concreto, la mutación del gen ARF se ha descrito en casi un 50 por ciento de los tumores humanos entre los que destacan los de mama, colon, próstata o glioblastoma, uno de los tumores cerebrales más agresivos.

   En los últimos años se ha hecho cada vez más evidente la importancia de la interacción de las células tumorales con su microambiente que, además de por células tumorales, también está formado por células no malignas entre las que destacan células endoteliales, fibroblastos y células infiltrantes del sistema inmunológico como los macrófagos o linfocitos.

   Este microambiente juega un papel crítico en la progresión del tumor al controlar o favorecer el crecimiento de las células y entre sus componentes destacan los macrófagos asociados a tumores (TAMs), que se caracterizan por favorecer el crecimiento de los tumores ya que suprimen la actividad antitumoral del sistema inmune y facilitan la formación de nuevos vasos sanguíneos que proporcionan a las células tumorales el oxígeno y los factores necesarios para su crecimiento.

   Entender los mecanismos que regulan esas interacciones resulta fundamental para comprender mejor la progresión de los tumores e identificar nuevas dianas de intervención terapéutica, según detalla Hortelano.

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