Descubren que un metabolito de la flora intestinal origina alteraciones metabólicas propias de la obesidad

Bacterias, flora intestinal
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Publicado 07/03/2018 11:58:41CET

MADRID, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM) y del Institut d'Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) han descubierto que un metabolito de la flora intestinal, el succinato, incrementado en sujetos obesos, facilita la inflamación crónica y origina alteraciones metabólicas propias de la obesidad y otras comorbilidades como enfermedad cardiovascular, hipertensión o diabetes tipo 2.

El estudio abre la puerta a nuevas dianas terapéuticas relacionadas con la microbiota intestinal, es fruto de la colaboración de diferentes áreas temáticas del CIBER, Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM), Obesidad y Nutrición (CIBEROBN), Fragilidad y Envejecimiento Saludable (CIBERFES) y Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP), y demuestra la eficacia traslacional de las sinergias interCIBER.

La investigación, publicada en la prestigiosa revista 'ISME Journal', es de las primeras que vincula claramente una microbiota específica con cambios de metabolitos cuantificables a nivel circulatorio en estos pacientes. Y es relevante porque poder identificar algunos de estos metabolitos es de gran relevancia para comprender mejor la fisiopatología de estas enfermedades.

"Nuestro estudio demuestra por primera vez que los niveles circulantes de succinato, un metabolito producido por algunas bacterias, se encuentra incrementado en sujetos obesos, siendo éste además un buen biomarcador metabólico de control glucémico y lipídico en la obesidad", asegura Sonia Fernández-Veledo, investigadora del IISPV y del CIBERDEM.

En este trabajo se demuestra que la composición de la comunidad microbiana, más especialmente la relación entre las bacterias que producen succinato frente a las que lo consumen, está directamente relacionado con los niveles circulantes del mismo. Se propone que la disbiosis (alteraciones de la composición de la flora bacteriana) asociada a un aumento de la permeabilidad intestinal que suelen tener las personas con obesidad y diabetes, determinan los niveles elevados de succinato circulante que se observa en estos pacientes. En este contexto, el succinato circulante en sangre actuaría facilitando la inflamación crónica, base de las alteraciones metabólicas que acontecen en la obesidad.

"A pesar de que es necesario realizar estudios adicionales, los resultados derivados de este trabajo han permitido la identificación de cepas bacterianas específicas susceptibles de ser la base de formulaciones probióticas para el tratamiento de enfermedades altamente prevalentes en nuestra sociedad como son la obesidad y sus comorbilidades", precisan.

Además, este trabajo es la base de una patente recientemente solicitada dirigida al uso de intervenciones nutricionales y farmacológicas específicas para modificar la relación de bacterias productoras frente a las consumidoras de succinato con el objetivo de mejorar el perfil metabólico de los individuos obesos.

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