Descubren que células individuales ayudan a crear nuevos vasos sanguíneos tras una lesión

Arterias, sangre
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Publicado 07/05/2018 18:04:08CET

MADRID, 7 May. (EUROPA PRESS) -

Los científicos de la Universidad de Goethe, en Alemania, han descubierto que las células individuales en la capa más interna de los vasos sanguíneos proliferan después de la lesión y, al hacerlo, contribuyen significativamente a la formación de nuevos vasos.

En concreto, la profesora Stefanie Dimmeler y sus colegas del Instituto de Regeneración Cardiovascular de la Universidad Goethe han estudiado el destino de las células individuales en la capa vascular más interna, es decir, las células endoteliales, durante el desarrollo y después del daño tisular en 'ratones confeti'.

En estos modelos, los investigadores pueden marcar tipos de células específicas y distinguir entre ellas con la ayuda de proteínas fluorescentes. En los modelos utilizados, solo las células endoteliales mostraron una señal luminosa en tres colores diferentes.

Dado que las células continúan emitiendo fluorescencia cuando se dividen, se pueden rastrear las células endoteliales individuales y su "progenie". Al hacerlo, los científicos trataron de responder a la pregunta de si la división celular en la formación de nuevos vasos sanguíneos, como se conoce por el pez cebra.

De este modo, en el tejido cardíaco dañado después de un ataque al corazón, los investigadores pudieron observar que ciertas células se habían dividido repetidamente.

También detectaron esta división celular, que se conoce como expansión clonal, en tejido dañado en músculos esqueléticos causado por isquemia. Para hacerlo, analizaron la fluorescencia en células endoteliales en cortes de tejido tomados de las áreas dañadas. Así, encontraron que la proporción de células que se expanden clonalmente, entre 30 y 50 por ciento, concretamente.

"Pero tal vez estamos incluso subestimando la proporción de expansión clonal, porque, después de todo, no hemos llevado a cabo un análisis tridimensional sino que identificamos las células fluorescentes en cortes de tejido bidimensionales", ha añadido Dimmeler.

RECIÉN NACIDOS

En modelos recién nacidos, por el contrario, la profesora Dimmeler y su equipo no observaron ninguna expansión clonal en la formación de nuevos vasos en la retina. Por lo tanto, parece que el crecimiento de los vasos sanguíneos durante el desarrollo normal es el resultado de la multiplicación e integración aleatorias de las células, según han explicado.

De esta forma, dicho resultado coincide con las observaciones en el pez cebra, en el que lo que se conoce como "mezcla de células" también desempeña un papel importante en la formación de nuevos vasos sanguíneos durante el desarrollo.

Por otro lado, y según han manifestado, los investigadores estaban interesados en caracterizar las células en división con mayor precisión y para este propósito analizaron qué genes se transcriben en ejemplos únicos de las células endoteliales que se expanden clonalmente.

"Sorprendentemente, encontramos una gran cantidad de productos genéticos que son típicos para la transición de una célula endotelial a una mesenquimal", ha añadido Dimmeler.

Esta transición, o proceso de EndMT, es un contribuyente en muchos procesos patogénicos, como cicatrices o arteriosclerosis. En las células endoteliales, los productos génicos típicos para EndMT no reflejan, sin embargo, una transición sino, supuestamente, solo una etapa intermedia que permite a las células separarse del conjunto de la célula para multiplicarse.

FUTURO PRÓXIMO

Dimmeler y su equipo ahora quieren descubrir qué sucede con las células clonalmente expandidas a largo plazo, ya que en este momento solo pueden rastrear su destino durante aproximadamente dos meses.

"Queremos saber qué ha sucedido con estas células después de un año y si los nuevos vasos sanguíneos son tan buenos como los antiguos a largo plazo", ha explicado.

A su vez, "podría ser que la expansión clonal ya no sea tan eficiente en las personas mayores, por lo que una gran cantidad de tejido dañado muere después de un ataque cardíaco y forma tejido cicatricial que no puede reactivarse mediante la formación de nuevos vasos sanguíneos".

"Si logramos caracterizar con mayor precisión las células que se expanden clonalmente, con suerte encontraremos formas de reestimular este proceso", ha concluido.

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