Desarrollan en ratas un modelo con radiofármacos e imágenes PET para estudiar la hemorragia subaracnoidea

Biodistribución de [18F]FMISO en rata hemorrágica, y captación de este radiofárm
CNA/SINC
Publicado 14/06/2018 17:04:58CET

MADRID, 14 Jun. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Centro Nacional de Aceleradores y el Hospital Universitario Virgen del Rocío han desarrollado un modelo experimental en ratas que, mediante un radiofármaco y técnicas tomográficas, permite localizar zonas del cerebro que se han quedado sin oxígeno tras una hemorragia subaracnoidea.

Los científicos han utilizado el radiofármaco [18F]FMISO, una sustancia radiactiva empleada para detectar células que tienen una concentración baja de oxígeno y cuya radiación se detecta mediante tomografía por emisión de positrones (PET). Esta técnica se utiliza en medicina nuclear y se suele combinar con la tomografía computerizada (TC), la cual ofrece detalles anatómicos.

En este sentido, los investigadores han utilizado este radiofármaco e imágenes microPET/TC para estudiar los procesos de hipoxia (falta de oxígeno) asociados al vasoespasmo que ocurre tras una hemorragia subaracnoidea (HSA) El experimento se ha realizado con un grupo de ratas control y otras a las que se indujo esta hemorragia.

Los resultados del trabajo, publicados en 'Applied Radiation and Isotopes' y recogidos por la plataforma Sinc, han mostrado una mayor captación de [18F]FMISO en ratas con HSA que en las ratas control. Así, mediante pruebas histológicas de muestras cerebrales de ambos grupos, se confirmaron los hallazgos de las imágenes PET.

Del mismo modo, los autores también han optimizado la síntesis del radiofármaco, acortando así los procesos de síntesis, esencial en estos radiofármacos PET de semivida ultracorta (109 minutos).

Por otra parte, desde el punto de vista clínico, el uso de modelos experimentales de hemorragia subaracnoide e imagen PET puede mejorar el manejo de estos pacientes ya que permite valorar las zonas de 'penumbra', es decir, regiones en las que a pesar de haber sufrido hipoxia, puede haber tejido recuperable, pudiéndose prevenir de este modo infartos secundarios.

En este sentido, los investigadores han asegurado que los ensayos clínicos en los pacientes con HSA son difíciles de llevar a cabo, dado el carácter crítico de estos enfermos, por lo que el uso de modelos experimentales asociados a imagen PET de hipoxia puede dar lugar a ensayos con fármacos de tratamiento, monitorizando la falta de oxígeno con [18F]FMISO.