Desarrollan un método para convertir la grasa blanca en grasa marrón y reimplantarla en los pacientes

Grasa blanda y grasa marrón
BRIAN GILLETTE / COLUMBIA ENGINEERING
Publicado 02/08/2018 14:56:18CET

MADRID, 2 Ago. (EUROPA PRESS) -

Un equipo de ingeniería de Columbia (Estados Unidos) ha desarrollado un método simple e innovador para convertir directamente la grasa blanca en grasa parda fuera del cuerpo y, posteriormente, reimplantarla en un paciente.

La técnica, publicada en la revista 'Scientific Reports', utiliza procedimientos de injerto de grasa comúnmente realizados por cirujanos plásticos, en los que la grasa se cosecha debajo de la piel y luego se trasplanta en el mismo paciente con fines cosméticos o reconstructivos.

Otros métodos para aumentar la grasa marrón incluyen la exposición crónica al frío, que es incómoda para la mayoría de las personas, y productos farmacéuticos que pueden causar efectos secundarios al dirigirse a otros órganos.

"Nuestro enfoque para aumentar la grasa marrón es potencialmente más seguro que las drogas porque lo único que entra en los pacientes es su propio tejido, y es muy controlable porque podemos ajustar la cantidad de grasa marrón que inyectamos. El proceso también es tan simple que podría realizarse potencialmente usando un sistema automatizado dentro de la oficina de un médico o clínica", han dicho los expertos.

En concreto, el equipo convirtió la grasa blanca en grasa parda cultivando fragmentos de tejido en medios que contienen factores de crecimiento y otros factores de pardeamiento endógeno durante una o tres semanas para estimular el proceso de "dorado".

Así, evaluaron el oscurecimiento de la grasa blanca al medir los niveles de varios biomarcadores de grasa parda, incluida la actividad mitocondrial y el marcador de proteína grasa marrón UCP1. En uno de los experimentos del estudio descubrieron que la grasa blanca subcutánea en ratones se podía convertir directamente en grasa parda fuera del cuerpo, y que la grasa parda sobrevivía y permanecía estable después de la inyección en el mismo ratón durante un período prolongado.

Posteriormente, los investigadores usaron sus métodos en grasa subcutánea humana y lograron convertirla en grasa marrón. "Esto sugiere que podría ser posible algún día intentar nuestro enfoque en humanos como una terapia potencial para ayudar con la pérdida de peso, el control de los niveles de glucosa en sangre o para prevenir el aumento de peso", han aseverado los expertos.

Finalmente, los investigadores han señalado que, aunque los ratones con una dieta alta en grasas tratados con grasa marrón convertida directamente en el experimento no mostraron una pérdida de peso estadísticamente significativa frente a un grupo control tratado con grasa blanca no convertida, el estudio demuestra una estrategia de injerto de tejido simple y escalable que aumenta la grasa marrón endógena.