Los deportes competitivos y en equipo, clave en la evolución humana

Rugby, deportes en equipo
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Publicado 02/07/2018 12:26:29CET

MADRID, 2 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los deportes competitivos y en equipo favorecieron la evolución de los seres humanos a base de desarrollar las habilidades y el aguante físico y la evaluación a los miembros del equipo para comprobar cómo se comporta cada uno bajo presión, según ha concluido un estudio de la Universidad de Oregon, Estados Unidos.

El estudio, liderado por Michelle Scalise Sugiyama y publicado en la revista 'Human Nature', también sugiere que la lucha simulada por equipos no es una invención de las sociedades agrícolas y se refiere a los cazadores-recolectores, que habrían utilizado este tipo de juegos como ensayo para las actividades de caza y sus asaltos a otros grupos.

Jugar implica el uso de acciones coordinadas y fuerza física por parte de dos equipos rivales, cada uno de los cuales intenta alcanzar un objetivo predeterminado, como marcar un gol, mientras evita que sus oponentes hagan los mismo.

El hecho de que los humanos y otros animales jueguen se ha considerado una manera de desarrollar y refinar habilidades que son críticas para la supervivencia o la reproducción de las especies. Pero además, los juegos de persecución contribuyen al fortalecimiento del aguante y la velocidad física. Por otro lado, aunque todos los animales juegan a pelear, sólo los seres humanos lo hacen por equipos.

El estudio, que utilizó los datos de 46 de las 100 regiones descritas como cazadoras-recolectoras en el atlas etnográfico de George P. Murdock, ha encontrado que los juegos más comunes eran los que utilizaban objetos para golpear otros objetos, seguidos de los juegos que implican dar patadas y, por último, los juegos similares al rugby actual.

Los investigadores también han encontrado diversas actividades en las que había que correr, agarrar algo, parar objetos y tirarlos. Según el estudio, estas habilidades físicas reflejan las utilizadas por los cazadores-recolectores en sus asaltos a otros grupos y constituyen un esfuerzo para ampliar sus oportunidades de éxito y reducir los posibles daños durante una potencial incursión letal.

Este tipo de juegos no sólo tienen beneficios físicos, sino que proporcionan la oportunidad de trabajar como un equipo, abunda el estudio. Se aprende así a anticipar, monitorear y responder estratégicamente a las acciones de los oponentes, lo que continuamente hace evaluar las distintas situaciones que puedan darse.

"La amplia evidencia del uso de estos juegos en las sociedades cazadoras-recolectoras sugiere que la motivación para participar en ellas es una característica universal de la psicología humana, que desarrolla y ensaya un comportamiento y refina habilidades de combate", ha dicho la principal investigadora del estudio, Michelle Scalise Sugiyama.