Dejar de fumar puede ser más fácil con el cigarrillo electrónico que con otros productos con nicotina

Foto de cigarrillo electrónicos
CEDIDA
Actualizado 06/10/2014 20:53:22 CET

LONDRES, 21 May. (Reuters/EP) -

Los fumadores que intentan dejar de fumar son un 60 por ciento más propensos a conseguirlo si cambian al cigarrillo electrónico que si utilizan otros productos con nicotina, como los parches o los chicles, o confían en su fuerza de voluntad, según los resultados de un estudio financiado por el Cancer Research de Reino Unido.

El trabajo, que aparece publicado en el último número de la revista 'Adicttion', ha durado cinco años y ha contado con cerca de 6.000 fumadores, y los resultados sugieren que estos dispositivos podrían desempeñar un papel importante para reducir la lacra del tabaquismo, que además de ser la principal causa del cáncer de pulmón también es responsable de numerosas enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

"Los cigarrillos electrónicos podrían mejorar sustancialmente la salud pública debido a su gran aceptación y los enormes beneficios para la salud que conlleva dejar de fumar", ha reconocido Robert West, profesor del departamento de Epidemiología y Salud Pública del University College London y uno de los autores de la investigación.

En concreto, el estudio se basó en 5.863 encuestas realizadas entre 2009 y 2014 a otros tantos fumadores que habían intentado dejar de fumar sin ayuda profesional.

Los resultados se ajustaron por una serie de factores que podrían influir en el éxito de dejar de fumar, teniendo en cuenta la edad, el grado de dependencia a la nicotina, los intentos previos de abandono, y si lo habían conseguido de forma inmediata o progresiva.

De este modo, vieron que el 20 por ciento de los participantes que utilizaron cigarrillos electrónicos consiguieron dejar el tabaco, frente al 10,1 por ciento de los que recurrieron a parches o a chicles de nicotina. Mientras que entre quienes tan sólo confiaron en su fuerza de voluntad, sólo lo logró el 15,4 por ciento de los encuestados.

Pese a estos datos, West reconoce que todavía no hay evidencia científica sobre su uso a largo plazo y si puede tener consecuencias negativas para la salud de sus usuarios, lo que precisamente está provocando un intenso debate en la comunidad científica internacional.

Además, recuerda que lo realmente efectivo para dejar de fumar es buscar ayuda en los profesionales sanitarios, ya que es así como se obtienen las tasas más altas de abandono tabáquico.