Consejos para combatir la migraña

Cuando desearías no tener cabeza

Actualizado 07/10/2014 1:22:37 CET
Dolor De Cabeza, Depresión, Ansiedad,
Foto: GUILLEDES/FLICKR

MADRID, 6 Mar. (Infosalus/EP) -

   Las cefaleas son uno de los trastornos más comunes del sistema nervioso. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que un 47% de los adultos ha sufrido una cefalea en el último año. Cuando los analgésicos no funcionan y la calidad de vida se resiente es hora de acudir a los especialistas y recibir un diagnóstico apropiado.

   La OMS define las cefaleas o dolores de cabeza como trastornos primarios dolorosos e incapacitantes entre los que se encuentran la jaqueca o migraña, la cefalea tensional y la cefalea en brotes. Según los datos de esta entidad, el 10 por ciento de quienes sufren dolores de cabeza han padecido migrañas.

   Según explica Jesús Porta-Etessam, jefe de la Unidad Integral de Neurología de la Clínica La Luz, no todos los dolores de cabeza son iguales, existen más de 150 tipos distintos. Se pueden clasificar en cefaleas primarias, que son una enfermedad en sí misma, y secundarias, cuando son el síntoma de otra enfermedad, añade el especialista.

   El doctor advierte que si la migraña es cada vez más frecuente y se necesita tomar muchos analgésicos es importante acudir al médico ya que podría estar cronificándose. En estos casos es necesario poner un tratamiento específico para conseguir una mejoría y evitar que estos dolores se cronifiquen.

   El especialista señala a Infosalus 7 aspectos clave que deben tener en cuenta quienes sufran de estos recurrentes dolores de cabeza:  

1. Acudir al médico de familia o neurólogo, que deberá emitir un diagnóstico y confirmar que estamos ante una migraña y no ante otro tipo de cefalea. Según las últimas investigaciones, como el estudio PRIMERA, el 45% de los afectados no están diagnosticados. La migraña, por lo general, presenta unas características tan típicas que es difícil de confundir con otra cefalea y en general se puede diagnosticar sin complicaciones únicamente hablando con el paciente.

2. Cuidado con las dietas. Es verdad que en 1 de cada 5 pacientes con migraña puede haber algún alimento que induzca los ataques de migraña, pero generalizarlo es un error. Por ello, el paciente no debe hacer dietas por su cuenta porque posiblemente no tenga ningún desencadenante en la alimentación y, si tiene alguno, es mejor descubrirlo analizando con ayuda de un calendario si los días que se tiene migraña se repite la ingesta de algún alimento en concreto. Además, las dietas pueden suponer riesgos en determinadas circunstancias.

3. No hacer caso de generalizaciones. La migraña tiene muchos desencadenantes, pero cada paciente tiene los suyos y no se debe generalizar. Sí es importante valorar bien el uso de anticonceptivos en pacientes con migraña, dado que pueden empeorar en algunos casos. Asimismo, los cambios de ritmo, o el ayuno en algunos pacientes, pueden hacer aparecer la migraña de fin de semana. Por otro lado, aunque hay muchas pacientes que mejoran tras la menopausia, otras pueden empeorar, por lo que cada caso es único. Por todo ello, lo mejor es consultar con el neurólogo en estos casos.

4. Elegir el tratamiento adecuado. El paciente debe tomar, siguiendo los consejos de su médico, el fármaco que mejor se ajuste a su caso. Actualmente existen muchos tratamientos para la migraña y suelen dividirse en tratamientos de las crisis, preventivos y medidas no farmacológicas. Para las crisis se emplean en algunos casos antiinflamatorios, los triptanos son fármacos específicos para tratar la migraña y los procinéticos ayudan en la absorción rápida de los fármacos y en algunos casos pueden disminuir las náuseas y los vómitos. En ocasiones el tratamiento combina los distintos tipos de fármacos.

5. Recurrir a la prevención en casos graves. En pacientes que tienen frecuencia alta de crisis (4 ó más al mes) o que no responden al tratamiento de las crisis o por otros motivos, existe un tratamiento preventivo. Existen distintos grupos farmacológicos y se puede diseñar un tratamiento a medida de cada paciente. Además, en el momento actual existen otras aproximaciones terapéuticas como los bloqueos anestésicos o la toxina botulínica.

6. Evitar el estrés. Aunque cada caso puede presentar sus propios desencadenantes, existe consenso entre los especialistas a la hora de valorar el estrés como un factor que puede provocar la aparición de la enfermedad en un alto porcentaje de los casos. Por tanto es importante tratar de evitarlo y llevar, en la medida de lo posible, una vida ordenada con ciclos regulares de sueño y alimentación.

7. Ejercicios de relajación. Puede ser de utilidad familiarizarse con una serie de ejercicios básicos de relajación con el fin de ayudar a aminorar los síntomas de las crisis de migraña.

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