Diez formas de combatir los miedos, miedo, pánico, angustia
Foto: GETTY/CAMERON WHITMAN
Actualizado: martes, 24 noviembre 2015 16:39

MADRID, 26 Dic. (INFOSALUS) -

   Millones de españoles son tímidos y existen ya investigadores que piensan que la timidez está en aumento como resultado del aislamiento social y una mayor incidencia de la ansiedad y el estrés en la sociedad actual.

   Según explica a Infosalus Pilar Varela, psicóloga y autora entre otros títulos de 'Tímida-mente", de la editorial Esfera de los Libros, la timidez es algo que todos hemos sentido alguna vez. Es un estado de ánimo que denota un miedo a la valoración de los otros y que se vuelve patológico cuando ocasiona sufrimiento e interfiere de forma excesiva con nuestros objetivos vitales".

CÓMO VENCER LA TIMIDEZ

   En España existen 10 millones de tímidos, uno de cada cuatro españoles sufre de timidez. La timidez en grado elevado ocasiona gran sufrimiento. Según apunta Varela, este estado de ánimo que incapacita a la persona puede estar detrás del fracaso escolar, la depresión, el alcoholismo o otras adicciones.

   La timidez puede ser natural cuando se produce de forma ocasional y no tiene repercusiones en nuestra vida sin embargo el sufrimiento es el elemento que determina la necesidad de acudir a un psicólogo.

   Para Varela es importante distinguir la timidez de la introversión y la vergüenza. En la introversión la soledad es elegida a diferencia de la timidez en la que la soledad es más bien el resultado de no poder relacionarnos con los demás.

   La vergüenza es una emoción ocasionada por alguna falta moral o por una acción humillante, propia o ajena. "Si la timidez no se experimenta a solas, la vergüenza sí", apunta Varela en su libro y añade a Infosalus que "el vergonzoso no tiene por qué ser tímido".

   "La timidez puede tomar múltiples formas o máscaras y así una persona tímida puede hablar por los codos para colonizar el silencio y evitar tener que responder a otras cuestiones del interlocutor o mostrarse agresiva como defensa para alejar de sí a otras personas, son formas de actuar en todo caso con las que el tímido tampoco se siente bien", explica Varela.

TIMIDEZ: UN DIÁLOGO INTERIOR INSANO

   "La timidez resulta de observarse a uno mismo constantemente. El tímido está preocupado con sus pensamientos, sus sensaciones y sus reacciones físicas, como si en todo momento pusiera un foco potente sobre sí mismo que resaltara con nitidez sólo lo menos favorable", señala Varela en 'Timida-mente'.

   Según aclara a Infosalus Pilar Varela, el tímido siempre tiene en mente los siguientes mensajes:

* "Me pongo colorado": es una de las respuestas fisiológicas más comunes en la timidez, entre las que además del cambio de coloración pueden encontrarse la sudoración, las taquicardias o los temblores. Es un exceso de activación del cuerpo que el tímido no puede evitar y que en estas personas resulta estresante y patológica.

* "No me atrevo": un pensamiento unido a sentimientos de preocupación, una autoconciencia excesiva y bajas expectativas de autoeficiencia que llevan al tímido a esperar el peor resultado de sus acciones.

* "No me soporto": tienen la sensación de no saber comportarse de un modo adecuado o competente. El miedo, melancolía, soledad o irritabilidad que experimentan les supone un gran sufrimiento.

* "No puedo": este pensamiento da lugar a una forma de conducta en el tímido que le lleva a huir de las situaciones que disparan su timidez ya sea por ejemplo no haciendo un examen o no acudiendo a una fiesta. Estas personas fallan en sus habilidades sociales y emplean técnicas compensatorias para soslayar estas carencias.

¿SE TRATA LA TIMIDEZ?

   Varela apunta que cuando el sufrimiento es grande y nuestra vida se ve tan condicionada la mejor opción es buscar la solución en un especialista. "Un psicólogo puede ayudar a controlar la respuesta fisiológica, la autopercepción o la conducta, en sólo dos o tres sesiones estas personas ganan en confianza", apunta la psicóloga.

La especialista apunta a Infosalus los pasos más adecuados para comenzar a combatir la timidez:

1. Desenmascarar al inconsciente: lo que nos pasa, nuestra timidez y el sufrimiento que nos genera no son coherentes con la realidad, a los demás no les sucede.

2. Reconocer la conducta que se deriva de la timidez: el tímido puede actuar de muy distintas formas, son las denominadas conductas compensatorias, ante la situación que le genera tensión. Así, pueden mostrarse antipáticos, déspotas, frívolos y su progresiva represión afectiva y social puede llevarles a la soledad. Saber cuáles son estas conductas compensatorias ayuda a combatirlas.

3. Mejorar el conocimiento propio y reforzar la autoestima: transformar los pensamientos negativos, recuperar la confianza en uno mismo es una de las claves para afrontar con éxito la timidez, el autoconocimiento nos ayuda a aceptarnos y a apreciar nuestras virtudes.

4. Aprender habilidades sociales: saber decir que no, no inhibirse, establecer las bases para un encuentro romántico, todo ello puede ayudar a vencer la timidez.

   "Es importante que sepan que pueden pedir ayuda y que se la vamos a dar porque hay soluciones y que van a ser más felices", señala Varela que concluye que en las páginas de su libro se pueden ver reflejadas muchas personas que no consideran que lo que les sucede es que son tímidos y que pueden solucionarlo.

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