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Probablemente la padecieron Teresa de Jesús y Lenin

La cisticercosis, la enfermedad que Colón llevó a América

Cristóbal Colón llega al nuevo mundo, América, carabelas
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / HEYWOODY
Publicado 12/11/2017 8:14:31CET

   MADRID, 12 Nov. (EDIZIONES) -

   La cisticercosis es una enfermedad parasitaria que se atribuye a Teresa de Jesús y quizás a Lenin. Fue endémica en España y en casi todo el mundo durante siglos. No existía en el continente americano hasta que los españoles llegaron a él. Va ligada al subdesarrollo, por lo que poco a poco se la está venciendo con medidas higiénicas.

   Según explica a Infosalus el jefe de Neurología del Hospital Príncipe de Asturias de Madrid Esteban García- Albea, con motivo de la publicación de 'Su Majestad el cerebro' (La Esfera de los libros), se trata de una zoonosis, una enfermedad animal, endémica en los cerdos y en el hombre, debida a la infestación corporal por parásitos.

   "El hombre es el único huésped definitivo del gusano, pero el cerdo es el huésped intermediario habitual. Cuando un hombre ingiere huevos de tenia se coloniza con las larvas y desarrolla una cisticercosis", aclara el expeto.

   En concreto, indica que las larvas se adhieren a tejidos como los músculos y el cerebro, formando cisticercos o quistes. Además, la invasión del músculo, del globo ocular y del sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) confieren gravedad a esta parasitosis. "La distribución de la cisticercosis es muy irregular, prevaleciendo de forma endémica en países de bajo nivel socioeconómico y reducidos estándares de higiene", resalta García-Albea.

   Esta enfermedad se presenta con mayor frecuencia en zonas rurales de países en desarrollo donde hay malas condiciones higiénicas y los cerdos viven sueltos y pueden entrar en contacto con las heces humanas.

   "Los seres humanos contraen teniasis al comer carne de cerdo cruda o mal cocida contaminada con cisticercos, la forma larvaria del parásito T. solium. Los cisticercos ingeridos se adhieren a las paredes intestinales una vez que llegan al intestino delgado y después de unos dos meses se transforman en tenias adultas", señala en este sentido el departamento de Salud de Estados Unidos.

MANIFESTACIONES CLÍNICAS

   Los síntomas pueden ocurrir meses o hasta años después de la infección, habitualmente cuando los quistes están muriendo. Cuando esto ocurre, el tejido cerebral que envuelve el quiste se puede inflamar, y la presión ocasionada por la hinchazón es lo que produce casi todos los síntomas de neurocisticercosis (cuando tiene lugar en el cerebro). En cambio, apunta que la mayor parte de las personas con cisticercosis muscular no tienen síntomas de infección.

   Mientras, el neurólogo García-Albea puntualiza que las manifestaciones clínicas son "muy variadas", aunque dominan los casos asintomáticos, es decir, por quistes en general pequeños que se localizan en los lóbulos cerebrales sin aparente daño a la estructura. "El segundo síntoma es la epilepsia focal o parcial, la presencia de episodios paroxísticos, recurrentes y similares causados por una irritación cerebral", precisa.

   Por otro lado, recalca que las infecciones por lo general se tratan con medicamentos antiparasitarios en combinación con medicamentos antiinflamatorios. "A veces, se necesitará cirugía para extraer los cisticercos de ciertos lugares, cuando los pacientes no reaccionan al tratamiento con medicamentos o para reducir el edema cerebral (hinchazón). No todos los casos de cisticercosis son tratados", añade.

UNA PANDEMIA EN HISPANOAMÉRICA

   En este contexto, destaca que la enfermedad representa una pandemia, particularmente en Hispanoamérica. "No existía en la América precolombina ningún animal doméstico (cerdo) que pudiera albergar este tipo de gusanos, por lo que se piensa que la enfermedad surgió en el continente tras el traslado masivo de cerdos ibéricos en el segundo viaje de Colón y en viajes posteriores", sostiene.

   No obstante, celebra que el desarrollo de las zonas rurales en América Latina ha supuesto una disminución en la alta frecuencia de cisticercosis, donde representaba, tras los traumatismos, la principal causa de actuación neuroquirúrgica.

   "En España actualmente esta parasitosis ha desaparecido, y los escasos enfermos que se ven son inmigrantes procedentes de Hispanoamérica, donde la prevalencia también ha disminuido de forma considerable", concluye.

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