Nueva investigación

El cerebro se vuelve "más flojo" con la edad

Cerebro
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Actualizado 25/10/2016 9:10:26 CET

MADRID, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

La pérdida de la firmeza de la juventud y la elasticidad en la piel es uno de los primeros signos externos del envejecimiento y ahora parece que no es sólo la piel la que comienza a ceder, sino también el cerebro. Una nueva investigación de la Universidad de Newcastle, en Reino Unido, en colaboración con la Universidad Federal de Río de Janeiro, investigó la forma en que el cerebro humano se pliega y cómo los 'pliegues corticalales' cambian con la edad.

Mediante la vinculación del cambio en el plegamiento del cerebro a la tensión en la corteza cerebral, la capa externa del tejido neural en el cerebro, el equipo encontró que con la edad, la tensión en la corteza parece disminuir, un efecto que fue más pronunciado en las personas con la enfermedad de Alzheimer.

El equipo, que detalla sus hallazgos en un artículo publicado en 'Proceedings of the National Academy of Sciences', dice que esta nueva investigación arroja luz sobre los mecanismos subyacentes que afectan al plegado del cerebro y podrían utilizarse en el futuro para ayudar a diagnosticar enfermedades del cerebro.

El autor principal de la investigación, Yujiang Wang, de la Universidad de Newcastle, explica: "Una de las características clave de un cerebro de los mamíferos son los surcos y los pliegues en toda la superficie --un poco como una nuez-- pero hasta ahora nadie ha sido capaz de medir este plegamiento de una manera consistente".

"Mediante la cartografía del plegado del cerebro de más de 1.000 personas, hemos demostrado que nuestro cerebro se pliegan según una ley universal simple. También detectamos que un parámetro de la ley, que se interpreta como la tensión en el interior de la corteza, disminuye con la edad", detalla.

"En la enfermedad de Alzheimer, este efecto se observa a una edad más temprana y es más pronunciado. El siguiente paso será ver si hay una manera de utilizar los cambios en el plegamiento como un indicador temprano de la enfermedad", plantea.

La expansión de la corteza cerebral es la característica más obvia de la evolución del cerebro de los mamíferos y, en general, se acompaña de grados crecientes de plegado de la superficie cortical. En el cerebro adulto medio, por ejemplo, si la corteza de un lado --o hemisferio-- estuviera desplegada y aplanada tendría un área superficial de aproximadamente 100.000 mm2, aproximadamente una vez y media el tamaño de una hoja de papel A4.

LOS CEREBROS FEMENINOS, MENOS PLEGADOS

Investigaciones anteriores han demostrado que el plegamiento de la corteza a través de especies de mamífero sigue una ley universal, es decir, independientemente de su tamaño y forma, se pliega de la misma manera. Sin embargo, hasta ahora no ha habido ningún estudio sistemático que demuestre que se produce la misma ley dentro de una especie.

"Nuestro estudio ha demostrado que podemos usar esta misma ley para estudiar los cambios en el cerebro humano", explica el Wang, líder mundial en la Facultad de Ciencias de la Computación de la Universidad de Newcastle. "A partir de esto, hemos identificado un parámetro que disminuye con la edad, lo que se interpreta como cambio de tensión en la superficie cortical. Sería similar a la piel. A medida que envejecemos, la tensión cae y la piel comienza a aflojarse", pone como ejemplo.

"Se sabe desde hace tiempo de cambios de tamaño y grosor en la corteza con la edad, pero la existencia de una ley general para el plegado nos muestra cómo combinar estas cantidades en una sola medida de plegado que luego puede compararse entre sexos, grupos de edad y estados de enfermedad", subraya.

El equipo también encontró que los cerebros de hombres y mujeres difieren en tamaño, área superficial y grado de plegado. De hecho, los cerebros femeninos tienden a estar un poco menos plegados que los cerebros masculinos de la misma edad, a pesar de lo cual, los cerebros masculinos y femeninos siguen exactamente la misma ley.

"Esto indica que, por primera vez, tenemos una manera consistente de cuantificar los pliegues corticales en los seres humanos", dice el doctor Wang. A lo largo de la vida útil de los individuos sanos, los cambios de plegado corticales se producen de la misma manera en hombres y mujeres, pero en aquellos con la enfermedad de Alzheimer el cambio en el plegamiento cerebral fue significativamente diferente.

"Se necesita más trabajo en esta área, pero sí sugiere que el efecto de la enfermedad de Alzheimer tiene sobre el plegamiento del cerebro se asemeja al envejecimiento prematuro de la corteza", concluye Wang.

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