Abre la puerta a nuevos tratamiento

Las células cerebrales se 'agotan' en la enfermedad de Parkinson

Actualizado 28/08/2015 11:41:43 CET

   MADRID, 28 Ago. (EUROPA PRESS) -

   La muerte de las células cerebrales en la enfermedad de Parkinson puede ser causada por una especie de crisis de la energía celular en las neuronas que requieren inusualmente altas cantidades de energía para llevar a cabo su trabajo de regular el movimiento, según anuncian investigadores de la Universidad de Montreal, en Canadá, en un artículo que se publica este jueves en 'Current Biology'.

   ENFERMEDAD DE PARKINSON

   "Al igual que un motor en constante funcionamiento a alta velocidad, estas neuronas necesitan producir una cantidad increíble de energía para funcionar. Parecen agotarse y morir prematuramente", afirma el investigador principal, Louis-Éric Trudeau, profesor de los Departamentos de Farmacología y Neurociencias de la Universidad de Montreal.

   Los resultados son en cierto modo la culminación de 17 años de estudio de Trudeau sobre la parte del cerebro que causa la enfermedad de Parkinson, la esquizofrenia y la drogadicción. Sus hallazgos podrían abrir la puerta a la creación de mejores modelos animales para la enfermedad de Parkinson y la identificación de nuevas estrategias de tratamiento.

   "Por alguna razón desconocida, ha sido muy difícil reproducir los síntomas de Parkinson en ratones, incluso cuando se introducen en el genoma de estos animales las mismas mutaciones encontradas en los seres humanos afectados por formas familiares de la enfermedad. Nuestro descubrimiento proporciona una nueva ventaja para potencialmente superar estas dificultades", explica Trudeau.

   Mejores modelos animales abren una variedad de nuevas vías de investigación. "Es posible que se puedan desarrollar nuevos medicamentos para ayudar a las neuronas a tratar de reducir su consumo de energía o una producción de energía más eficiente, lo que reduciría el daño acumulado a lo largo de los años", augura Trudeau. Su equipo ya está analizando los posibles pasos a seguir con el profesor Slack y su colega el profesor David Park.

   A diferencia de Alzheimer, que tiene un impacto de mayor alcance en miles de millones de neuronas del cerebro, los síntomas primarios o los del Parkinson son causados por la muerte de decenas o cientos de miles de neuronas en algunas áreas más restringidas del cerebro, incluidas las regiones llamadas la sustancia negra, el locus cerúleo y el núcleo dorsal del nervio vago.

   La clave del misterio pueden ser las mitocondrias, las centrales eléctricas que permiten que las células crezcan y las neuronas conduzcan las señales eléctricas y liberen sus mensajeros químicos como la dopamina, la noradrenalina y la acetilcolina. Durante los últimos tres años, el equipo de investigación realizó numerosos experimentos con el fin de identificar por qué las mitocondrias en las neuronas de la sustancia negra trabajan tan duro y aparentemente llevan a un "sobrecalentamiento" de las neuronas.

NEURONAS: ESTRUCTURA INCREÍBLEMENTE COMPLEJA

   Estos expertos descubrieron que este sobrecalentamiento podría ser causado por el hecho de que estas neuronas tienen una estructura increíblemente compleja con un gran número de extensiones y sitios de liberación de neurotransmisores, como un árbol con muchas ramas. Proporcionar energía a estas numerosas ramas puede hacer a las neuronas particularmente vulnerables, lo que lleva, en el contexto del envejecimiento, a un mal funcionamiento y la muerte celular, desencadenando así el Parkinson, con el inicio de los síntomas generalmente a alrededor de 60 años de edad.

   "Nuestro trabajo apoya la teoría de que neuronas muy complejas como las que se encuentran en la sustancia negra fuerzan a las mitocondrias para trabajar constantemente a tasas de sobrecalentamiento para producir energía. Esto explicaría el deterioro celular acelerado", afirma Trudeau. "Usando la analogía de un motor, un coche que se recalienta quemará significativamente más combustible, y, como es lógico, terminará en el garaje más a menudo", pone como ejemplo.

   Trudeau señala que las enfermedades neurodegenerativas más comunes son particularmente difíciles para los investigadores, ya que en cierto modo, su creciente prevalencia es el resultado del aumento de la esperanza de vida. "Desde un punto de vista evolutivo, algunas de nuestras neuronas están tal vez simplemente no programadas para durar 80, 90 o 100 años, como vemos cada vez más. Es de esperar que ciertas partes de nuestro cuerpo sean menos capaces de resistir los efectos de tiempo", sugiere.

   Sin embargo, dada la naturaleza más localizada de la enfermedad de Parkinson (en comparación con otros trastornos), es posible que se descubra un tratamiento eficaz en un futuro no muy lejano. No obstante, Trudeau señala que su objetivo principal entender los mecanismos del cerebro con el fin de saber más sobre los trastornos neurológicos.

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