ESTUDIO EN RATONES

Un caldo de bacterias puede ayudar a revertir la obesidad y la diabetes tipo 2

Actualizado 14/05/2013 20:55:45 CET

MADRID, 14 May. (EUROPA PRESS) -

Científicos de la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, han elaborado un caldo a partir de una bacteria que vive en el estómago que podría ayudar a combatir la obesidad y la diabetes tipo 2, según los resultados de un estudio en ratones que publica la revista 'Proceedings of the National Academy of Science' (PNAS).

Aunque ya son varios los estudios que han mostrado las diferencias en cantidad y tipos de bacterias que hay en los estómagos de personas obesas y delgadas, estos científicos se centraron en un especie, la 'Akkermansia muciniphila', que representa entre el 3 y el 5 por ciento de las bacterias gástricas. No obstante, según han observado, sus niveles disminuyen con el sobrepeso.

Teniendo esto en cuenta, elaboraron una especie de caldo con dicha bacteria con el que alimentaron a un grupo de roedores con una dieta rica en grasas, que eran de dos a tres veces más gordos que sus pares delgados.

Aunque los ratones continuaron siendo más grandes, perdieron cerca de la mitad de su sobrepeso a pesar de no haber hecho ningún otro cambio en la dieta. También registraron niveles más bajos de resistencia a la insulina, un síntoma clave de la diabetes tipo 2.

Patrice Cani, de la Universidad Católica de Lovaina, le dijo a la BBC que los resultados eran "una mejora".

"Nosotros no eliminamos completamente la obesidad, pero hubo un fuerte descenso en el tejido adiposo", ha explicado a la BBC Patrice Cani, una de las autoras del estudio, que reconoce que "es la primera demostración de que hay una relación directa entre una especie específica (de bacteria) y la mejora del metabolismo".

MÁS MUCOSIDAD EN LA PARED ESTOMACAL

Pero al suministrar esta bacteria, los científicos también observaron como aumentó el grosor de la mucosidad de las paredes del estómago, lo que evitó que algunos materiales pasaran a la sangre.

Además cambió las señales químicas provenientes del sistema digestivo, lo que provocó cambios en la forma en que la grasa es procesada en todas partes del cuerpo.

En estudios similares se logró estos resultados agregando un tipo de fibra a la dieta, lo que permitía un aumento en los niveles de la 'Akkermansia muciniphila'. Sin embargo, Cani reconoce que es "una sorpresa" ver que sólo una especie, de las miles que hay en el estómago, puede tener tal efecto.

A su juicio, este hallazgo es el "primer paso" para que en un "futuro cercano" se pueda utilizar esta bacteria "en la prevención o tratamiento de la obesidad y la diabetes tipo 2".

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