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¿Cómo una bolsa de hielo en la cara puede ayudar ante una pérdida significativa de sangre?

Hielos
PIXABAY/PUBLICDOMAINPICTURES
Publicado 09/05/2017 7:24:36CET

   MADRID, 9 May. (EUROPA PRESS) -

   Un nuevo estudio sugiere que una simple bolsa de agua con hielo aplicada a la cara podría ayudar a mantener una presión arterial adecuada en personas que han sufrido pérdidas significativas de sangre. El profesor asistente de la Universidad de Búfalo, en Estados Unidos, Blair Johnson, expone este hallazgo de su equipo en la reunión anual de la Sociedad Americana de Fisiología en el marco de la reunión de Biología Experimental 2017, que se celebra hasta este miércoles en Chicago, Estados Unidos.

   El objetivo de los investigadores es ayudar a prevenir la descompensación cardiovascular, una caída repentina y precipitada de la presión arterial que limita la entrega de oxígeno al corazón, el cerebro y otros órganos vitales. La descompensación es un riesgo significativo después de la pérdida de sangre, incluso una vez que la persona ya no está sangrando activamente.

   "Creemos que el enfriamiento de la cara podría utilizarse como un método rápido y temporal para prevenir la descompensación cardiovascular después de la pérdida de sangre una vez que el sangrado activo se ha detenido --explica Johnson--. Creemos que esta técnica podría emplearse por los primeros socorristas o los médicos de combate en el campo de batalla para dar tiempo adicional a su transporte o evacuación".

   Como una prueba preliminar de la técnica, los investigadores reclutaron a diez voluntarios sanos, que fueron puestos en una cámara especial que imita lo que sucede a la circulación sanguínea cuando una persona ha perdido alrededor de entre medio a un litro de sangre y se aplicó un torniquete para detener la pérdida de sangre adicional. Los científicos aplicaron bolsas de agua con hielo o agua a temperatura ambiente en las caras de los voluntarios durante 15 minutos mientras que continuamente medían los indicadores de la función cardiovascular.

   Los participantes tratados con la bolsa de hielo mostraron aumentos significativos en la presión arterial, lo que sugiere que el enfriamiento de la cara podría ayudar a reforzar el funcionamiento cardiovascular después de la pérdida de sangre y evitar una caída peligrosa en la presión arterial.

   Johnson advierte que la técnica está destinada sólo a la prevención de la descompensación cardiovascular después de que el sangrado activo haya cesado, por ejemplo, mediante el uso de un torniquete. Aumentar la presión arterial durante el sangrado activo podría exacerbar la pérdida de sangre. Después de realizar más investigaciones de laboratorio para determinar los ambientes y tipos de situaciones en las que el enfriamiento facial es más probable que sea eficaz, los científicos esperan probar la técnica en un ensayo clínico.

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