Los beneficios de la bicicleta eléctrica para la salud son comparables a usar una convencional

Bicicleta eléctrica en Madrid
EUROPA PRESS - Archivo
Publicado 29/07/2018 8:29:48CET

En tan solo cuatro semanas se logran mejoras en la aptitud cardiorrespiratoria

MADRID, 29 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los beneficios de la bicicleta eléctrica en la promoción de la salud y la forma física son comparables a los de una convencional, principalmente en personas con sobrepeso o sedentarias, según han concluido investigadores de la Universidad de Basilea (Suiza) en un estudio publicado en la revista 'Clinical Journal of Sport Medicine'.

El punto de partida para el estudio piloto fue la campaña 'Bike to Work', que lleva desarrollándose en Suiza desde hace diez años e invita a alternar sus bicicletas convencionales y electrónicas cada año durante un mes. Casi 65.000 ciclistas participaron este año.

Un grupo de investigación del Departamento de Deporte, Ejercicio y Salud de la Universidad de Basilea examinó cómo la intensidad del ejercicio en bicicletas eléctricas se compara con las bicicletas convencionales. Llegaron a la conclusión de que el entrenamiento con una bicicleta eléctrica no es de ninguna manera menos efectivo y, además, tiene beneficios para la salud comparables a los del ciclismo común.

Además, los investigadores encontraron que incluso después de un período de entrenamiento relativamente corto, de tan solo cuatro semanas, se lograron mejoras en la aptitud cardiorrespiratoria.

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores reclutaron a unos 30 voluntarios que se consideraban personas con sobrepeso sedentarias, con un Índice de Masa Corporal (IMC) de 28-29. En la preparación del estudio, los participantes fueron examinados a fondo. La capacidad de absorción de oxígeno se utilizó como criterio decisivo para la evaluación de la aptitud cardiorrespiratoria.

Los participantes recorrieron una distancia de al menos 6 kilómetros durante como poco tres días a la semana. Mientras que la mitad viajaba en una bicicleta convencional, la otra mitad viajaba en una bicicleta eléctrica, sin restricciones ni límites sobre la velocidad y la intensidad del viaje. Algunos de los sujetos de prueba llevaban un monitor cardíaco y un dispositivo GPS.

Después de un mes, los participantes volvieron a realizarse un examen médico y los investigadores comprobaron que ambos grupos habían mejorado su estado físico de forma comparable, tras medir por su capacidad de absorción de oxígeno. Además, el corazón funcionó más eficientemente después del entrenamiento de cuatro semanas. "Si esta mejora se mantiene de forma permanente, el riesgo de mortalidad cardiovascular disminuye en un nivel clínicamente relevante", comenta Arno Schmidt-Trucksaess, profesor de Medicina Deportiva de la Universidad de Basilea sobre los resultados del estudio.

Por otra parte, muestra que los participantes del grupo de bicicleta eléctrica viajaron en promedio a mayor velocidad y mostraban una mayor ganancia de altura diaria. "Esto indica que la bicicleta eléctrica puede aumentar la motivación y ayudar a las personas con sobrepeso y mayores a mantener el entrenamiento físico regularmente", añade el investigador.