Las bacterias intestinales, claves en la dieta cetogénica

Bacterias
PIXABAY - Archivo
Publicado 28/05/2018 7:38:32CET

   MADRID, 28 May. (EUROPA PRESS) -

   Científicos de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA), en Estados Unidos, han identificado bacterias intestinales específicas que juegan un papel esencial en los efectos anticonvulsivos de la dieta cetogénica alta en grasas y baja en carbohidratos. El estudio, publicado este jueves en la revista 'Cell', es el primero en establecer un vínculo causal entre la susceptibilidad a los ataques y la microbiota intestinal: los aproximadamente 100 billones de bacterias y otros microbios que residen en los intestinos del cuerpo humano.

   La dieta cetogénica tiene numerosos beneficios para la salud, incluyendo menos convulsiones para los niños con epilepsia que no responden a los medicamentos antiepilépticos, explica la autora principal del estudio, Elaine Hsiao, profesora asistente de Biología y Fisiología Integrativa de UCLA. Sin embargo, no ha habido una explicación clara de cómo la dieta ayuda a los niños con epilepsia.

   Los científicos en el laboratorio de Hsiao formularon la hipótesis de que la microbiota intestinal se altera a través de la dieta cetogénica y es importante para los efectos anticonvulsantes de la dieta. El equipo de investigación de Hsiao realizó una investigación exhaustiva sobre si la microbiota influye en la capacidad de la dieta para proteger contra las convulsiones y, de ser así, cómo logra la microbiota estos efectos.

   En un estudio de ratones como modelo para comprender mejor la epilepsia, los investigadores encontraron que la dieta alteró sustancialmente la microbiota intestinal en menos de cuatro días, y los animales que siguieron la dieta tuvieron significativamente menos convulsiones.

   Para probar si la microbiota es importante para la protección contra las convulsiones, los científicos analizaron los efectos de la dieta cetogénica en dos tipos de ratones: los criados como libres de gérmenes en un ambiente de laboratorio estéril y los animales tratados con antibióticos para reducir los microbios intestinales.

   "En ambos casos, encontramos que la dieta cetogénica ya no era efectiva para proteger contra las convulsiones", señala la coautora principa,l Christine Olson, estudiante graduada de UCLA en el laboratorio de Hsiao. "Esto sugiere que la microbiota intestinal es necesaria para que la dieta reduzca eficazmente las convulsiones", afirma.

DOS TIPOS DE BACTERIAS FUNDAMENTALES

   Los biólogos identificaron el orden preciso de las moléculas orgánicas conocidas como nucleótidos del ADN de la microbiota intestinal para determinar qué bacterias estaban presentes y en qué niveles después de administrar la dieta. Identificaron dos tipos de bacterias que se aumentaron gracias a la dieta y desempeñan un papel clave en proporcionar esta protección: 'Akkermansia muciniphila' y 'Parabacteroides'. Con este nuevo conocimiento, estudiaron ratones libres de gérmenes que recibieron estas bacterias.

   "Descubrimos que podíamos restaurar la protección contra las convulsiones si diéramos estos tipos particulares de bacterias --afirma Olson--. Si le diéramos a cualquiera de las especies solo, la bacteria no protegía contra las convulsiones, lo que sugiere que estas diferentes bacterias realizan una función única cuando están juntas".

   Los investigadores midieron los niveles de cientos de bioquímicos en el intestino, la sangre y el hipocampo, una región del cerebro que desempeña un papel importante en la propagación de las convulsiones en el cerebro. Así, detectaron que las bacterias aumentadas por la dieta cetogénica alteran los niveles de sustancias bioquímicas en el intestino y la sangre en formas que afectan a los neurotransmisores en el hipocampo.

   ¿Cómo hacen las bacterias? "Las bacterias elevan los niveles cerebrales de GABA, un neurotransmisor que silencia las neuronas, en relación con los niveles cerebrales de glutamato, un neurotransmisor que activa las neuronas", dice la coautora Helen Vuong, investigadora postdoctoral en el laboratorio de Hsiao. "Este estudio nos inspira a estudiar si se observan roles similares para los microbios intestinales en las personas que están en la dieta cetogénica", añade Vuong.

   "Las implicaciones para la salud y la enfermedad son prometedoras, pero se necesita investigar mucho más para probar si los descubrimientos en ratones también se aplican a los humanos", concluye Hsiao, quien ayudó a desarrollar una compañía que examinará las posibles aplicaciones clínicas de los hallazgos de su laboratorio.