Avanzan en el estudio de la propagación de los priones, causantes del mal de las 'vacas locas'

Publicado 07/02/2018 18:58:56CET

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

Una investigación de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) ha permitido avanzar en el conocimiento del mecanismo concreto de propagación de los priones, los causantes principales del denominado mal de las 'vacas locas'.

Según ha explicado la USC, el trabajo equipara los priones naturales y los artificiales. Ambos están constituidos exclusivamente por proteina, carecen de ácidos nucleicos, son igualmente infecciones y provocan la misma enfermedad neurodegenerativa mortal que los naturales.

El descubrimiento lo publica la prestigiosa revista 'PloS Pathogens' en un artículo que lidera el investigador de la Universidad de California en San Diego Alejandro M. Sevillano y en el que el equipo del profesor de la USC Jesús Requena demuestra que priones recombinantes --aquellos producidos de forma artificial-- tienen una estructura similar a la de los naturales presentes en los cerebros de animales experimentales infectados por este agente infeccioso.

La USC ha destacado que se trata de un hito de relevancia que se suma a otros avances recientes del mismo grupo de USC que hace poco también resolvía, en colaboración con Sevillano, la arquitectura genérica de los priones naturales. Esta "se corresponde con la de un sacacorchos de cuatro vueltas" y "permite comprender el mecanismo de propagación de estos enigmáticos agentes patogénicos", ha señalado Requena.

La USC ha destacado que la posibilidad de generar priones artificiales es precisa para desentrañar los detalles moleculares de su estructura y así avanzar en la comprensión de su comportamiento.

"Para que los detalles moleculares de la estructura de los priones puedan ser resueltos es necesario el uso de técnicas de resonancia magnética molecular y para eso son necesarios modelos artificiales en los que se pueda introducir a la carga aminoácidos isotopicamente marcados y visibles", explica Requena, que señala que esta investigación constituye un "primer paso" en esa dirección.