Deportistas de élite lo son

Alergia y deporte, ¿son excluyentes?

Asma y deporte
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / ALBINA+MIHAJLO
Actualizado 09/06/2018 10:42:50 CET

MADRID, 9 Jun. (EDIZIONES) -

Padecer una enfermedad alérgica no debe ser un factor excluyente para la práctica de deporte. Conocidos deportistas como Indurain, Teresa Zabel o David Beckham son asmáticos. Otro dato concluyente es que el 12% de los atletas participantes en la Olimpiada de Londres padecían asma inducida por ejercicio.

"Se conoce con exactitud porque el pretratamiento que deben utilizar es doping, y los atletas deben justificar su situación clínica. Es el fenotipo de asma más frecuente", explica en una entrevista con Infosalus el doctor Francisco Feo Brito, miembro del comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).

El también jefe de la sección de Alergia del Hospital de Ciudad Real señala que el mecanismo que provoca el asma es el desequilibrio osmótico bronquial, como consecuencia de la inhalación de aire seco y frio, con pérdida de agua y de temperatura a nivel pulmonar.

"En la mayoría de los casos, el pretratamiento resulta eficaz. Consiste en realizar la inhalación de un broncodilatador (como salbutamol), 15 minutos antes de comenzar la actividad deportiva", señala el doctor Feo.

Según el Insituto UCB de Alergia, las enfermedades alérgicas que pueden empeorar con el ejercicio fÍsico son tres: el asma bronquial antes mencionada, la urticaria, principalmente la denominada 'colinÉrgica', y la anafilaxia.

Sobre la urticaria colinérgica señala que se desencadena principalmente por el ejercicio físico y también por el sudor, el calor y la ansiedad. "Si el esfuerzo físico ha sido muy intenso, los habones aparecen de forma diseminada por toda la superficie de la piel. Ante un brote de urticaria colinérgica, debe finalizarse el ejercicio físico. Si es posible, debe evitarse la exposición a las temperaturas elevadas y debe tomarse la medicación que lleve prescrita. Los brotes de urticaria colinérgica se resuelven por completo en minutos o horas", asegura.

Por otro lado, advierte de que dentro de las enfermedades alérgicas, la anafilaxia es el proceso de mayor gravedad, puesto que implica la afectación de varios órganos del cuerpo simultáneamente. Indica que es fácil de identificar por su rápido desarrollo (segundos o minutos) y por la aparatosidad de sus manifestaciones.

La mayoría de pacientes que presentan anafilaxia por esfuerzo son alérgicos a alimentos, principalmente a frutas y verduras. "En estos pacientes, la reacción anafiláctica tras el ejercicio se desencadena exclusivamente si el paciente ha comido, en las horas previas, el alimento al cual tiene alergia", advierte.

LA ALERGIA ALIMENTARIA INDUCIDA POR EJERCICIO

Desde la Asociación Española de personas con alergia a alimentos y látex (AEPNAA) comentan que a medida que el ejercicio avanza, y la temperatura corporal aumenta, aparecen picores, mareos y algunos síntomas típicos de las alergias, como urticaria e hinchazón, pudiendo llegar a provocar anafilaxia. "También puede ocurrir cuando se ingiere el alimento inmediatamente después de haber practicado deporte", indica.

Según precisa, son frecuentes los antecedentes personales y familiares de atopía, especialmente en los pacientes más jóvenes, y a menudo se describe su aparición en atletas bien entrenados. "Cualquier tipo de ejercicio ha sido implicado, desde actividades deportivas intensas hasta otras más moderadas, si bien se asocia más frecuentemente con ejercicios aeróbicos como el jogging y la marcha rápida", añade la AEPNAA.

Según indica, la prevención es simple: no ingerir los alimentos implicados durante las 4-6 horas previas a realizar ejercicio. Eso sí, alerta de que la ingesta de mínimas cantidades, a veces inadvertidas de dichos alimentos, son suficientes para desencadenar el cuadro.

Por todo ello, recomiendan la práctica de deportes acuáticos, salvo el buceo con bombona, porque para estos pacientes es fundamental la humedad y el ejercicio moderado y en el agua todos los movimientos se ralentizan y son más suaves.

"En primer lugar es indispensable un precalentamiento correcto antes del ejercicio. Ademaás, debe llevar consigo la medicación necesaria. Durante el ejercicio, el paciente debe reconocer su situación clínica en todo momento y nunca se debe llegar al ejercicio extenuante. La práctica deportiva debe interrumpirse con la aparición de los primeros síntomas asmáticos", sentencian.

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