MEJOR SER APASIONADO, SIN LLEGAR A OBSESIONARSE

Los adictos al trabajo no rinden más

Actualizado 23/05/2014 18:08:20 CET

MADRID, 23 May. (EUROPA PRESS) -

   Un estudio de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y la Universidad Erasmus de Rotterdam (Países Bajos) han demostrado que aquellos trabajadores adictos al trabajo que le dedican muchas horas no consiguen mejores rendimientos. Y al contrario, los que son apasionados con su empleo pero no llegan a obsesionarse con él obtienen resultados más positivos.

   Así se desprende de los resultados de un estudio publicado en 'Journal of Managerial Psychology' en el que han participado 180 empresarios españoles, que muestra que la adicción al trabajo no solo no repercute positivamente en los resultados de la empresa sino que los empeora.

   "Puede producir conflicto en la relación familia-trabajo, problemas en las relaciones de pareja, empeorar la salud y el bienestar e incrementar los errores laborales", ha reconocido Juan Antonio Moriano, investigador del departamento de Psicología Social y de las Organizaciones de la UNED y uno de los autores del trabajo.

   De los emprendedores encuestados, todos ellos dueños de sus negocios, el 84 por ciento tenía al menos un empleado y pertenecían a los sectores financiero, de consumo, informático, de transporte y de comunicaciones. El 59,1 por ciento eran hombres, casi la mitad con título universitario, de una edad media de 42 años y con más de 18 años de experiencia laboral.

   Los investigadores diferenciaron entre dos tipos de perfiles: los adictos al trabajo y los involucrados. La principal diferencia entre ambos es que los empresarios que se involucran son aquellos que trabajan con pasión, pero no se obsesionan, y consiguen desconectar y extraer emociones positivas de su empleo.

   Los adictos, al contrario, nunca están satisfechos con ningún resultado, no pueden dejar de pensar en el entorno laboral (incluso en su tiempo libre), dedican más horas de las debidas a su negocio y no sienten emociones positivas con el trabajo hecho.

   De este modo, vieron que la adicción al trabajo, a diferencia del compromiso laboral produce emociones negativas. "Estas emociones, a su vez, afectan negativamente al crecimiento del negocio y al éxito del mismo", ha destacado Moriano. En este sentido, sacrificar aspectos de la vida por la empresa produce sentimientos de culpa, ansiedad y malestar en el empresario, lo que repercute negativamente en el rendimiento del negocio.

   En el caso de la implicación con el trabajo ocurre justo lo contrario, puesto que se producen emociones positivas, lo que conduce a resultados favorables para el emprendedor y su empresa. "Esta es una lección que los emprendedores deberían aprender antes de desarrollar una adicción al trabajo, que puede tener consecuencias nefastas para ellos, sus negocios y también para sus familias", aconseja el experto.

   En su opinión, la dependencia obsesiva con el trabajo es tan negativa para el individuo y su entorno como la adicción al juego, a las drogas o a Internet. Conseguir que esta adicción se transforme en una pasión positiva se puede lograr con un clima laboral agradable, donde directivos y empleados puedan poner en práctica sus competencias y ser creativos "sin miedo a ser sancionados por los errores", ha concluido Moriano.

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