PASEOS DE 15 A 20 MINUTOS PUEDEN SER SUFICIENTES

La actividad física puede ayudar a las embarazadas a frenar sus ganas de fumar

Embarazada
GEORGESTEPANEK /WIKIMEDIA COMMONS
Actualizado 07/10/2014 8:31:40 CET

NUEVA YORK, 22 Nov. (Reuters/EP) -

Científicos de la Western University de Ontario, en Canadá, aseguran que el ejercicio físico puede ayudar a las mujeres embarazadas a contener, al menos temporalmente, sus ganas de fumar, según los resultados de un estudio publicado en la revista 'Addictive Behaviors'.

Investigaciones anteriores habían demostrado que el ejercicio puede interrumpir las ansias que genera la nicotina, tanto en hombres como en mujeres, pero es "la primera vez que se consiguen replicar estos resultados en embarazadas fumadoras", ha apuntado Harry Prapavessis, director del Laboratorio de Psicología del Ejercicio y la Salud que ha liderado la investigación.

Para el estudio reclutaron a 30 mujeres de Canadá e Inglaterra en su segundo trimestre de embarazo, que no solían hacer ejercicio y además fumaban más de cinco cigarrillos al día.

Las futuras mamás fueron separadas en dos grupos y, mientras unas se dedicaron a caminar durante 20 minutos en máquinas con cintas para correr, como las que hay en los gimnasios, las otras visualizaron un video de jardinería doméstica. En ambos casos, el último cigarrillo se lo habían fumado entre 15 y 19 horas antes.

De este modo, las embarazadas que estuvieron caminando redujeron un 30 por ciento de media sus ganas de fumar, según una escala de siete puntos. No obstante, la necesidad de fumar fue apareciendo con el tiempo y, tan sólo media hora más tarde, esa reducción de las ganas de fumar era ya de un 17 por ciento.

Además, estas mujeres también notificaron menos irritabilidad, inquietud y tensión, síntomas típicos de la abstinencia tabáquica.

Los autores reconocen que el número tan bajo de participantes podría hacer que los resultados se hubieran producido por casualidad. De hecho, Prapavessis apunta que los resultados son sólo extrapolables a las mujeres de unos 25 años de edad, ya que fue la media del estudio.

"Me gustaría pensar que podemos repetir los resultados con más embarazadas fumadoras", ha admitido este experto, que sin embargo asegura que la participación de estas mujeres suele ser extremadamente difícil.

Asimismo, apunta que también sería necesario repetir el estudio en ambientes naturales fuera de sus hogares. "Queremos ver si este efecto antojo puede ser reproducido cuando las mujeres van a dar un paseo a paso ligero durante 15 minutos en un entorno natural", dijo.

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