Consejos para combatir los ardores

La acidez gástrica puede evitarse

Actualizado 07/10/2014 1:29:55 CET

MADRID, 5 Mar. (Infosalus/EP) -

   A pesar de que es una molestia que se considera habitual y menor, si el reflujo o ardor no se trata puede llevar al desarrollo de enfermedad por reflujo gastroesofágico o al más grave 'esófago de Barret', un trastorno premaligno. Con sencillos cambios en el estilo de vida la acidez gástrica puede, sin embargo, remitir y convertirse en ocasional.

   Cuando los alimentos llegan al estómago la parte final del esófago, denominada esfínter esofágico inferior, cierra dicha parte. Si esta banda no se cierra bien el contenido del estómago pueden volver hacia el esófago irritándolo y causando acidez y otros síntomas.

   Según explica Guadalupe Blay, responsable del Grupo de Habilidades en Nutrición de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), en las ocasiones en las que durante varios días se presente acidez y los fármacos antiácidos no terminen de funcionar, es necesario acudir al médico. La experta señala que es clave mitigar la acidez ya que se pueden producir lesiones en el esófago que hay que evitar.

   Blay añade que esta acidez recurrente necesita un tratamiento específico y que los antiácidos deben emplearse de forma esporádica cuando sea necesario pero no de forma continua como automedicación, ya que poseen efectos secundarios.

   La especialista refiere que es común el caso de pacientes que acuden a la consulta del médico de familia con problemas de tos persistente y seca que esconden una enfermedad por reflujo gastroesofágico. Otros síntomas de la enfermedad son mal aliento o incluso asma. En este sentido, Blay señala que muchas personas pueden no sentir la acidez y sin embargo estar padeciendo la enfermedad, de ahí la existencia de otros síntomas no típicos del reflujo como los respiratorios.

   Además, la doctora advierte que los factores de tensión psicológica son muy importantes en los casos de acidez recurrente. Mayor estrés y menor nivel de educación se asocian con una mayor segregación de ácido gástrico, añade Blay. La intervención de reducción de estómago, la obesidad, el embarazo o la diabetes también aumentan el riesgo de sufrir acidez.

Diez consejos para combatir la acidez

   Existen unos sencillos hábitos en el estilo de vida que pueden ayudar a quienes padecen de forma habitual acidez o ya la sufren como enfermedad, a continuación con ayuda de la doctora Blay Infosalus expone los más importantes:

1. Evitar dormir la siesta tras una comida copiosa, ya que al tumbarnos se relaja el esfínter que deja que el contenido del estómago vuelva hacia el esófago. Cuando esto sucede el dolor torácico se alivia al ponernos de pie.

2. La cena debe realizarse dos horas antes de ir a dormir, las cenas suaves ayudan a la digestión y al descanso pero algunas personas deberán evitar las ensaladas de lechuga, muy comunes en esta comida del día, dado que pueden resultar indigestas.

3. Ayuda dormir sobre el lado izquierdo y levantar la cabecera de la cama, y no es conveniente utilizar una almohada más alta, porque de este modo se dobla la cintura y sube más reflujo. Es suficiente con elevar unos 15 centímetros la cabecera de la cama mediante algún tipo de alzas en las patas.

4. Sustituir el agua por leche, si se desea tomar líquidos para evitar el ardor lo mejor es emplear lácteos porque contrarrestan el ácido. Hay que evitar los zumos de naranja y las bebidas carbonatadas, así como sustituir la cerveza por vino.

5. Los alimentos no deben estar demasiado calientes o fríos.

6. Preparar los alimentos al horno, a la plancha o al vapor, evitando las frituras. El huevo mejor cocido o en tortilla, ya que frito aporta más grasa.

7. Emplear aceite suave frente al intenso o virgen extra que aporta más acidez. También hay que evitar las especias o la grasa en la medida de lo posible. Los derivados de la leche ayudan también a contrarrestar el contenido de ácido del estómago.

8. Evitar el sobrepeso y el consumo de tabaco y alcohol. El café tampoco ayuda.

9. Las prendas ajustadas y la actividad física intensa también pueden ser contraproducentes, así, se deben restringir actividades como correr.

10. Fármacos sí, pero sólo unos días, de forma ocasional ya que si la acidez es recurrente es importante acudir al médico para identificar su origen. Los más comunes son los antiácidos que reducen el efecto del ácido, los antagonistas de H2 (ranitidina) que disminuyen la cantidad de ácido que produce el estómago y los inhibidores de la bomba de protones (omeoprazol). Otros fármacos utilizados en los casos más graves son los denominados procinéticos, que aceleran la motilidad gástrica y aceleran la digestión.

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