13 trucos infalibles para cuidar los pies en verano

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Actualizado 15/08/2017 11:50:21 CET

   MADRID, 15 Ago. (EDIZIONES) -

   El calor sofocante del verano no es el amigo ideal de los pies, a los que con frecuencia se descuida, además, con calzado por apropiado que los expone a todo tipo de posibles problemas que pueden generar ampollas, callosidades, sudoración excesiva, talones agrietados u otras patologías, como infecciones u hongos.

   Para ello, el secretario general del Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos, Rafael Navarro, revela en una entrevista con Infosalus cuáles son los principales trucos o consejos a seguir para cuidar nuestros pies en la estación estival. Según subraya, como van a estar al aire libre hay que incidir en el cuidado de la piel de los mismos, así como en el de las uñas.

   1.- El podólogo advierte en primer lugar de que las cremas hidratantes de pies en sí no hidratan sino que su función es la de retener el agua de la piel del pie. "Las cremas no hidratan. Evitan la deshidratación del agua de nuestra piel y para eso aíslan. Por eso, cuando se sacan al aire los pies estos se secan", indica. Aquí, aconseja que el momento de darse la crema en el pie es justo antes de salir a la calle, para evitar esa deshidratación de la piel con el contacto con el aire, y no por la noche, como suele hacerse.

   2.- Asimismo, indica que cuanto mejor sea la crema, más horas durará su efecto en la piel del pie. Aboga por la compra de cremas específicas, descartando totalmente el uso de las cremas corporales para los pies. "Es como si no nos pusiéramos nada. Por eso, hay que emplear cremas específicas porque son más duraderas y es mejor el efecto vaselina que tienen, como disponen de más aceite. Es más prolongado", agrega.

   3.- Cuanto más cuidada esté la piel del pie al exponerla, más se evitará la entrada de microorganismos. "Cuando se tienen grietas y esa piel está erosionada representa una vía de entrada de virus, bacteria y hongos. La piel es una película muy aislante, por eso al ser muy aislante nos evita del contagio", precisa Navarro.

   4.- Evitar tocar nuestra piel con elementos erosionantes como pinzas, cuchillas y limas porque si se hace una herida se favorece la entrada de microorganismos. "Como el hecho de rascarse con una tijera, cuando se trata de un callo. Se hace una herida al erosionarse y esa tijera puede estar infectada del virus de la verruga, por ejemplo, y muchas veces aparecen verrugas en la piel porque nos hemos contagiado nosotros mismos", señala el especialista.

   5.- Vigilar los cristales del suelo. "El virus de la verruga está en la tierra o en la playa, y si nos cortamos con un cristal que lo tenga nos podemos contagiar", agrega el secretario general del Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos.

   6.- No andar descalzo por la casa si se tienen mascotas. "Aunque no nos demos cuenta muchas veces se clavan pelos por andar descalzo en las plantas del pie. El pelo introducido en la piel forma un callo porque es un cuerpo extraño y nuestro cuerpo lo rodea con piel y lo aísla y da mucho dolor. Incluso a veces se llega a infectar con pus. Además, ahora en verano todos los trabajadores de la peluquería se clavan muchos pelos porque ellos mismos van con sandalias y tienen el pie al aire. Eso hace daño e incluso infecciones", apostilla.

   7.- En cuanto al calzado, ahora que las personas intenta llevar chancletas o sandalias, se invita a que éstas sean lo más estables posible, cuanto más sujetas mejor, sobre todo por detrás, con el objetivo de reducir el riesgo de caídas. Aquí destaca también la conveniencia de que éstas no sean planas del todo ya que, el calzado plano en general, es perjudicial para el talón. "Muchas veces cuando ese talón impacta contra el suelo provoca una serie de microtraumatismos que generan durezas y también pequeñas grietas", comenta. Por ello recomienda llevar un calzado que no sea muy plano.

   8.- Importante a su juicio también es sugerir que las personas mayores no anden por la playa descalzos, al tenerlos deformados e ir aplanándose con los años, ni tampoco las personas que presenten el pie plano. "Al andar descalzo lo que consiguen es que aún el pie se deforme más. La gente anda por la playa pero si se tiene pie deformado o con patología, como pie plano, lo recomendable es andar por paseo por zona estable", indica el podólogo.

   9.- Sobre los esmaltes permanentes, Navarro avisa de que no son la mejor opción, a pesar de que sean lo más cómodo, porque las uñas son muy transpirables y al colocarse el esmalte permanente puede provocar la aparición de hongos.

   10.- No toda uña fea o una uña que aparentemente tenga una mancha o esté hueca significa que esté enferma por hongos. "Es importantísimo que se visite al podólogo para saber qué le sucede a nuestra uña. Por sí mismo nadie es capaz de saberlo y no significa el tener la uña fea o con otra coloración el que se tenga hongos", alerta.

   11.- "La piedra pómez se puede utilizar. Pero hay que saber que este tipo de lijas no quitan las durezas. Lamentablemente se gasta mucho dinero en ellas, pero son inútiles. Las durezas sólo se quitan con un material cortante que emplean los podólogos", agrega.

   12.- Sobre la sudoración: evitar zapatos y las zapatillas fabricadas en polipiel y llevar calzado transpirable. "No dejan de ser una bolsa de plástico que se le coloca al pie y que evita la transpiración. Con ello aumenta la maceración y aparece el sudor y el mal olor", agrega.

   13.- El mal olor en los pies se da cuando ya hay bacterias. "Si sólo hay sudor no hay olor, pero cuando hay bacterias o hongos hay que tratarlo con medicación en formato crema, y siempre recetado por podólogos", concluye Navarro.

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