Sudáfrica también fijará impuestos a las bebidas azucaradas

Latas de refrescos, bebidas
PIXABAY
Actualizado 06/02/2017 10:43:59 CET

MADRID, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Organización Mundial de la Salud ha mostrado su apoyo al Gobierno de Sudáfrica por plantear un impuesto a las bebidas azucaradas para reducir su ingesta excesiva, como parte de su estrategia para la prevención y control de la obesidad para 2015-2020.

El representante de la OMS en el país sudafricano, Rufaro Chatora, participó la semana pasada en una audiencia parlamentaria celebrada para debatir la implantación de este impuesto, donde aportó la experiencia positiva de otros países donde se ha puesto en marcha esta medida.

De este modo, Chatora explicó que ha demostrado su eficacia para reducir el consumo de azúcar por parte de la población al tiempo que permite recaudar más ingresos que pueden utilizarse para combatir la diabetes, la obesidad y otras enfermedades no transmisibles.

"La OMS está dispuesta a apoyar a Sudáfrica, así como a otros países, para proteger y mejorar la salud de sus ciudadanos y ofrecer medidas eficaces, técnicamente racionales y viables para promover la salud de toda su población, sin importar su edad, género o antecedentes", según este experto.

Este organismo de Naciones Unidas recuerda que las enfermedades no transmisibles son la causa de más de 16 millones de muertes al año en personas de menos de 70 años, por ello está recabando opiniones para evaluar el impacto y el coste-efectividad de ésta y otras medidas de cara a la próxima Asamblea Mundial de la Salud que se celebrará a finales de mayo.

Además de los impuestos a las bebidas azucaradas, otras intervenciones contra la obesidad pasan por incluir el contenido nutricional de los alimentos en el etiquetado, restringir su consumo en niños o poner en marcha medidas para fomentar el consumo de frutas y verduras y la actividad física.

El objetivo que se han propuesto Sudáfrica y el resto de estados miembros de la OMS es reducir las muertes prematuras por enfermedades no transmisibles en un 25 por ciento para el año 2025 y en un tercio en 2030, en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.